Incógnitas… en la política cultural
24 Septiembre, 2007

Fundación Rodríguez.
El debate generado a partir de los últimos artículos publicados en este sitio nos lleva a poner en relación el significado de esa constelación de nombres, experiencias y prácticas que es la exposición “Incognitas” con el panorama de las políticas culturales de nuestro territorio.
La renuncia expresa a la subvención que se nos ha concedido a través de la “Convocatoria de subvenciones para el fomento y desarrollo de actividades en el área de Artes Plásticas y Visuales” que convoca el Gobierno Vasco, quiere tener un carácter crítico a la vez que pretende ser una nueva toma de posición desde la cual abordar dicho debate.
En muchas ocasiones la espiral del debate, la energía proyectada en el vívido intercambio de pareceres, lleva la discusión a un sumidero en el que todo desaparece, engullido por fuerzas que acaban escapando a nuestro control. Más de una vez hubiéramos querido que esa espiral rompiera la supremacía de ciertas dinámicas y tuviera la capacidad de empapar aquellos lugares de los que hablamos, convirtiendo así nuestras palabras en efecto beneficioso para nuestro propio hábitat.
En más de una ocasión hemos percibido que esta situación era posible, y que lo era incluso desde esta misma ventana en la red, pero a continuación hemos constatado que quizá seamos nosotros mismos los que no estemos convencidos de nuestras propias capacidades…
Si esto es achacable a la falta de iniciativa asociativa, a la idiosincrasia del mundo del arte y de los artistas, a sus complejos o vanidades, sería sin duda un tema para otro escrito, pero lo cierto es que está todavía por ver y por valorar la verdadera proyección de esa incidencia.
Recientemente en el foro que organiza QUAM (http://www.h-aac.net/), el ejemplo de las dos últimas exposiciones sobre arte vasco organizadas por el museo Guggenheim de Bilbao, le servía a Santi Eraso para enfrentar dos formas diferentes de entender la circunstancia actual del arte y de su formulación expositiva. Por un lado la idea de un panorama artístico o de producción cultural entendido como un ecosistema, en el que cada una de las partes cumple una función imprescindible y en conexión horizontal con las demás (algo que otorgaba a las conclusiones cartográficas de Moraza), y por otro, aquella que adopta la visión de este panorama como un zoológico, estructurado jerárquicamente en elementos aislados (enjaulados) y espectacularizados. (Refiriéndose a la próxima exposición de Rosa Martínez).
Santi Eraso repasaba esta idea a través de sus recientes conversaciones con diversos artistas, que le habían hecho reflexionar una vez más sobre el eterno conflicto ético que supone gestionar las relaciones con la institución y las constantes y crecientes contradicciones que ello plantea.
Todo este planteamiento introductorio tiene la intención de retomar algunas cuestiones que se han planteado aquí en Politikak, en los últimos meses, al hilo de la exposición “Incógnitas” y derivarlas hacia el ámbito de las políticas culturales que nos trae hasta la actualidad nuevos episodios que creemos merece la pena analizar.
Se trata más concretamente de la última “Convocatoria de subvenciones para el fomento y desarrollo de actividades en el área de Artes Plásticas y Visuales” que convoca el Gobierno Vasco, y de dar cuenta públicamente de los motivos que nos llevan a renunciar a esta ayuda.
El colectivo que ha llevado la gestión y dirección del espacio “Abisal”, ya dio cuenta en su día de las deficiencias que presentaba esta convocatoria y de los problemas que suponía aceptar esta situación para trabajar en condiciones cercanas al abismo de la desaparición.
Algunos tuvimos la esperanza de que las distintas ponencias y encuentros que el Plan Vasco de la Cultura ponía en marcha se ocuparía responsablemente de esta situación, probablemente anecdótica para algunas instancias institucionales, pero vital para muchas iniciativas independientes, pequeños organismos de ese ecosistema del que hablábamos.
Nada más lejos de nuestra intención que un ejercicio de sacrificio público o una acción “a lo bonzo” con este escrito, sino la obligación de retomar un debate ignorado desde arriba, silenciado desde abajo y sometido a una preocupante inercia en todos los ámbitos, que en nada sintoniza con las fórmulas de producción y difusión del hecho artístico actual
Desde hace más de 13 años (Fundación Rodríguez) venimos trabajando en el ámbito del arte y la cultura como Asociación Cultural sin ánimo de lucro. Desde hace ya varios años hemos contado con la ayuda que proporciona esta convocatoria para la producción de distintos proyectos, de los que siempre hemos dado debida cuenta a la institución. Es justo por tanto reconocer el impulso que en momentos muy concretos hemos recibido por parte de esta convocatoria y la importancia que este apoyo ha tenido en nuestra trayectoria.
Pero por otro lado entendemos que es momento de valorar hasta qué punto este sistema de ayudas y subvenciones ha llegado a suponer para nosotros una carga difícil de llevar, convirtiéndose en la razón que finalmente nos ha llevado a replantear nuestro proyecto colectivo.
Ya en el año 2000 dábamos cuenta en una carta enviada al Gobierno Vasco de las dificultades que planteaba la aceptación de este tipo de ayudas, tanto en su justificación como en los plazos en los que se hacían efectivos los pagos y que obligaban (y siguen obligando) a adelantar presupuesto, trabajar instalados en la incertidumbre, etc…
Hace dos años trabajamos junto a Santiago Eraso, Franck Larcade y Lucía Onzain en la ponencia sobre Artes Plásticas del Plan Vasco de Cultura, un trabajo extenso y un análisis minucioso del que no hemos tenido hasta el momento más noticia que su revisión ad infinitum, y en el que ya advertíamos que la actualización de esta convocatoria se antojaba clave a la hora de incidir en las prácticas independientes que tienen lugar en el arte y en la cultura contemporánea de nuestro país
Sin ánimo de caer en la crítica indiscriminada a veces observamos que el grado de tecnicismo espectacular en que se han convertido este tipo de consultas y “observatorios” sobre el arte y la cultura parece alejar aún más el verdadero objeto de análisis, perdiendo de vista las prioridades y las urgencias de un panorama que reclama a la institución cercanía, eficacia y soporte.
Tal como decía precisamente Juan Luis Moraza en una entrevista recientemente publicada en Mugalari: “La situación de precariedad de los artistas coincide con una apoteosis pública de lo que se llama arte contemporáneo”.
Nos encontramos así en una difícil situación, en la que en primer lugar no encontramos una interlocución posible, un canal de conexión que atienda no solo a las solicitudes económicas sino a una implicación real en el diseño de las políticas culturales, toda vez que nuestros intentos de incidencia en este ámbito han sido ignorados. En segundo lugar entendemos que no podemos seguir criticando un sistema de ayudas para aceptar a continuación de una manera callada el dinero que reciben nuestros proyectos.
Mientras, seguimos encontrando una tremenda dificultad para articular proyectos independientes a través de la concatenación de distintas subvenciones, entre ellas la provenientes del Gobierno Vasco, que por su pesadez administrativa acaban por desmantelar económicamente nuestra precaria economía, que no es más que un escaso remanente que nos ha permitido hasta ahora adelantar nuestro dinero sin tener que recurrir, por suerte, a créditos bancarios.
Vemos, como ya hemos dicho en varias ocasiones, que esta convocatoria lejos de ayudar provoca la asfixia económica de cualquier iniciativa independiente, que por definición será débil y precaria, pero que a día de hoy supone una buena parte del tejido creativo local, precisamente esa parte más activa y capaz de generar propuestas más contemporáneas, una actividad que alimenta a estadios más evolucionados técnica y estructuralmente del ecosistema creativo, para luego convertirse (allí donde el clima es distinto) en zoológicos y parques temáticos.
De este modo, en el motivo de esta renuncia se dan cita muchos factores: La asfixia económica, la imposibilidad de incidir en las políticas en las que se inscribe nuestro quehacer, la seguridad de que este modelo de funcionamiento está obsoleto y que no responde a las necesidades del ámbito de producción cultural real y, de fondo, nuestro compromiso con un fórmula asociativa, colectiva e independiente que es ya incompatible con esta suerte “lotería” en la que a veces pensamos que se han convertido estas ayudas.
Recientemente el crítico catalán Carles Guerra daba cuenta en el suplemento cultural de la Vanguardia “Culturas”, de un síntoma que parece apreciarse en el País Vasco desde la distancia:
“…Ibon Aranberri (Eibar, 1969), un joven artista vasco, también está en Documenta. Aunque con él es más difícil esgrimir un titular de gancho, la importancia del hecho no es menor. Al contrario, tendría que ser un toque de atención a las políticas de promoción cultural en España. Este artista ha crecido al amparo de instituciones de serie B. Igual que en el cine, en el arte hay gente que se las apaña con poco. Y sin mellar la calidad. Mientras el Guggenheim de Bilbao captaba la atención de los focos y el grueso del presupuesto de cultura en el País Vasco, iniciativas como Arteleku o Consonni han desarrollado su labor en la sombra. Ibon Aranberri es producto de este tipo de instituciones especificas, flexibles y discretas. Una vez más podemos decir que monstruos como el Guggenheim no producen, sino que capitalizan esfuerzos previos y absorben la energía del entorno.
En cualquier caso, la inclusión de Ibon Aranberri en la Documenta coincide con una delicada crisis que afecta a Arteleku y Consonni, agentes clave de lo que ha ocurrido en el País Vasco durante los últimos años. Éxitos internacionales como el de Sergio Prego o Matthieu Laurette les deben mucho. Por no mencionar otros apoyos a la investigación, más difíciles de etiquetar pero igual de significativos. Resultaría chocante que en el momento que un artista como Ibon Aranberri llega a Documenta, todo el edificio que lo ha hecho posible se derrumbe. Cosa que puede ocurrir…”
Precisamente ahora la exposición que tiene lugar en el museo Guggenheim de Bilbo, comisariada por Juan Luis Moraza,”Incógnitas”, presenta de manera muy gráfica a través de sus cartografías la importancia que ciertos grupos, colectivos, iniciativas y asociaciones han tenido lugar en el desarrollo de toda una constelación creativa (de nombres más o menos grandes según el comisario pero también dependiendo del navegante), que constituye la verdadera circunstancia actual del arte en Euskalherria. Y son estos mismos mapas los que nos ponen en aviso de cómo muchas de estas iniciativas tienden a la extinción en los últimos años, lo que tendría que llevar a la reflexión a los responsables políticos de estas áreas.
Porque en el fondo, no es tanto una perspectiva ecológica la que se solicita, (cuestión que nos llevaría a confundir los términos al extender el símil hasta el ámbito de lo político, con los riesgos que ello conlleva), sino más bien a abordar una perspectiva que mantenga un equilibrio perfectamente adaptable a las circunstancias contextuales de nuestro tejido creativo.
Por todas estas razones y algunas otras que nos gustaría poder comentar directamente con artistas, críticos, escritores, técnicos culturales y políticos vamos a renunciar en esta ocasión a la “ayuda” concedida por el Gobierno Vasco en la presente convocatoria, y lo hacemos de manera crítica para no seguir perpetuando un sistema que nos parece poco adecuado, a pesar de que nos afecta de manera importante: en proyectos ya realizados y otras actividades programadas. Con la intención de abrir una vía de debate real con distintos agentes del ámbito cultural vasco que venga a ofrecer una perspectiva fiable de tejido creativo, de sus carencias y de sus verdaderas necesidades.
Intentaremos una vez más que esta recogida de datos sea tenida en cuenta por los responsables culturales de las instituciones, porque entendemos que, cada vez más, estas cuestiones son (también) de nuestra responsabilidad.
Entrada archivada en: Eusko Jaurlaritza, Fundación Rodríguez
1. Iñaki Larrimbe | 25 Septiembre, 2007 a las 11:36 pm
Un buen gesto. Que se convierte en un buen proyecto. Negarse a perpetuar ciertas actuaciones, apartarnos de esa mano que nos ha dado de comer – de malcomer- hacer huelga de hambre, navegar a contracorriente… Dejar de hacer es una forma de hacer.
Suerte.
2. Street Zinema | 26 Septiembre, 2007 a las 9:42 am
Esos RDZ!
Respect to the old school, yes brothers!
Link al video de la interesantísima conferencia que citaís de Santi Eraso:
http://h-quam.blogspot.com/2007/07/santiago-eraso-texto-contexto-tejido-y.html
3. Iñaki Larrimbe | 26 Septiembre, 2007 a las 5:34 pm
BUFFER
Hubo una época en la que los artistas, los creadores, los intelectuales intervenían en la vida de las ciudades. Construyendo lentamente su cultura, su historia. Porque existían lazos que unían a los ciudadanos con los artistas, a los artistas con las instituciones, a las instituciones con los ciudadanos. Formando todos ellos un único ecosistema. No sé muy bien en qué momento el ecosistema se alteró, se destruyó. Supongo que sucedió algo similar al fenómeno de la desaparición del cangrejo autóctono de nuestros ríos: se importaron modelos de fuera que rompieron el frágil equilibrio del hábitat local. Y la mayoría de los elementos pequeños, pero fundamentales dentro de ese ecosistema entonces alterado, desaparecieron. En nuestra ciudad todavía sobreviven algunos elementos. No demasiados: está Hell Dorado en el terreno musical, la revista TMEO en el ámbito historietístico, más Zuloa Espacio y Fundación Rodriguez en el de las artes plásticas. Cuatro iniciativas independientes. Independientes a las pautas marcadas por las instituciones. Porque hoy en día la cultura, parece ser, tiene que ver mucho con la institución y poco con la calle, con la ciudad real. Las instituciones han creado su zoológico. Y de vez en cuando nos muestran algún animal exótico traído de tierras lejanas. Porque para ellos los autóctonos no tienen excesivo interés: al público lo que le gusta es poder dar de comer a un ornitorrinco enrejado, o cegar con el flash de su cámara a un koala. Pero para nada les apetece contemplar a un gorrión o a una paloma. Porque los gorriones y las palomas vuelan todos los días por encima de sus cabezas.
Y hoy se inaugura en Zuloa “Buffer”. Una exposición que quiere mostrar una parte de ese ecosistema cultural nuestro. Seis artistas afincados en nuestra ciudad, todos ellos moviéndose en el campo fotográfico, nos muestran sus trabajos. No los voy a nombrar. Voy a emular a Artium: la semana pasada se inauguró en dicho museo una exposición con cientos de trabajos fotográficos y mencionaron que, entre ellos, hay cuatro fotografías realizadas por artistas de nuestra ciudad. Pero nadie, ningún periódico, cita los nombres de esos cuatro artistas. Porque, claro, forman parte de esas bandadas de gorriones y palomas que vuelan por encima de nuestras cabezas todos los días. No tienen mayor interés. Aunque quizá ahora empiecen a tenerla. Porque están en vías de extinción.
Es perentoria la puesta en marcha de espacios desde donde poder ejercitar los lentos procesos de construcción de cultura. Poniendo en marcha políticas culturales de cercanía. Y reforzar las pocas iniciativas independientes que todavía sobreviven. Porque, como dijo Walter Mignolo “las historias son siempre locales, cualquiera sea el imaginario y lo imaginado en esa localidad. Aunque sea la historia universal de Hegel. La historia universal es universal en el enunciado pero local en la enunciación”
(Diario de Noticias de Álava. 28-09-07)
4. James | 26 Septiembre, 2007 a las 8:22 pm
Distanciarse de la institución, mantener distancia con respecto a ella, toda una labor de creación, obligar por las vías de la imaginación a una negociación distinta. De verdad que es en estas iniciativas donde en realidad acontence nuestra contemporaneidad, y claro, no serán entendidas debidamente hasta que la atmósfera general deje de ser la separación radical entre centros y periferías. Todo un reto. Mis mejores deseos y resistencia.
5. Ricardo | 27 Septiembre, 2007 a las 10:32 am
Genio y figura.
Siempre en la línea del frente.
Espero que tenga sus efectos, tanto de cara a la institución, como hacia nosotros/as mismos/as.
Yo como siempre, supongo que peco de ingenuo, pero creo que se avecinan unos próximos meses “interesantes”.
6. Mr. Observer | 27 Septiembre, 2007 a las 10:56 pm
alucino q solo haya 5 comentarios….
.. es lo mas interesante desde hace tiempo…
¿nada q decir?
…no entiendo nada..
7. ruffles | 28 Septiembre, 2007 a las 9:52 am
Felicito a Fundación RDZ por su valentía. Sólo espero que esta decisión tenga la repercusión que se merece y llegue a donde tenga que llegar.
Animo en vuestros proyectos y que ese tono “pelín derrotista” desaparezca pronto.
zorte on!!!
mx
8. Galder Reguera | 28 Septiembre, 2007 a las 12:29 pm
Bueno… aquí hay mucho, mucho que comentar, que a riesgo de ser “politikakmente” incorrecto, no me voy a callar
En primer lugar, creo que este gesto público de renuncia a la beca es poco más que un gesto a la galería. En primer lugar, porque uno se pregunta si es la renuncia estaba previamente calculada o si, por el contrario, después de haber concursado en la convocatoria habéis rechazado la ayuda por razones mucho más reales que las que exponéis. En ese sentido, yo me pregunto por qué solicitáis una ayuda cuyas bases están viciadas. Me pregunto si no será que simplemente una vez hechas cuentas no os merecía la pena realizar la actividad subvencionada, porque no os han concedido alguna otra ayuda desde alguna otra institución…
Después es de señalar que, como decís, lleváis más de trece años en esto y en ese tiempo habéis recibido ayudas de innumerables instituciones (Ayuntamiento de Vitoria, Montehermoso, Madrid Abierto –esto es, Comunidad y Ayuntamiento de Madrid), Arteleku, Gobierno Vasco, Generalitat Catalunya, Diputació de Barcelona, Consulado de España en China, etcétera, etcétera…). ¿No será que habéis llegado ya a un momento en el que las ayudas del Gobierno Vasco no os son necesarias? ¿No será que el gesto que ahora hacéis está perfecta y utilitariamente calculado?
No sé… a mí me da que pensar. Decís que vuestro “compromiso con una fórmula asociativa, colectiva e independiente es ya incompatible con esta suerte “lotería” en la que a veces pensamos que se han convertido estas ayuda”. Pero, ¿por qué ahora? En todos estos últimos años en los que habéis sido habituales en estas ayudas, ¿permanecía en suspenso ese “compromiso” fundamental?
En cuanto a la referencia al debate que aquí se ha producido, la exposición Incógnitas y la futura expo de Rosa Martínez y las palabras de Carles Guerra…. ¡uf!, habría mucho que comentar. Por lo pronto, que el debate que aquí se ha dado no ha llevado a ninguna parte. Yo me impliqué en él por una referencia personal, pero continué en el mismo porque creía que quizá fuera interesante el intercambio de opiniones. Más al contrario, con lo que me he encontrado es con un diálogo de sordos, en el que las posturas de cada uno estaban previamente fijadas. En ese sentido, me hace gracia que las críticas a la exposición de Moraza brillaran por su ausencia, más allá de las consabidas censuras a la labor del Guggenheim y el tema de los derechos de reproducción. Sin embargo, la muestra en sí, ese “ecosistema” del que Eraso habla, se ha asumido sin un mínimo de crítica para con la misma. Atiendo asombrado a las palabras de Eraso, que hace una muy desafortunada metáfora. Las obras de arte, aisladas son animales en jaulas de titanio, pero la foto borrosa, incompleta (sería interminable la lista de artistas que faltan en ella), e ininteligible de Moraza no es ya una cartografía (el mapa es una forma de intento de dominio, limitación y control del entorno geográfico, no lo olvidemos) sino el mismo ecosistema. Aplaudid, pues, vosotros que estáis incluidos en los nombres citados a discreción por Moraza –porque los que no han sido considerados no lo hacen-, pero no olvidéis que el nombre del artista nunca sustituye a la obra. Prefiero mil veces ver una obra de arte –por más “caduco” que sea este sistema- que el nombre de un artista escrito sobre una pared.
En cuanto a las palabras de Carles Guerra, cualquiera que conozca un poco su vinculación a Arteleku comprenderá que las mismas proceden de ella. ¿A alguien le sorprenden? En ese sentido, comienza a cansar ya un poco el tema del nunca-suficientemente-alabado-arteleku, y de la reivindicación sempiterna de tanta gente que de ahí ha salido hace de una supuesta posición alternativa e independiente, cuando son ellos los que ostentan el poder en el mundo del arte de este país. Los únicos visibles. También, por cierto, los únicos reflejados en el “ecosistema” de Moraza. Si hacemos una fotografía hoy mismo, nos daremos cuenta de que Maider López expondrá en el Guggenheim a la vez que hará una obra creada para los amigos del museo, Leire Vergara lleva la sala Rekalde que ahora acoge una muestra comisariada por Peio Aguirre, Ibon Aramberri está en la Documenta, Asier Mendizábal expondrá en el MACBA –tan cercano a Arteleku-… etcétera, etcétera, etcétera…
Mientras, a vosotros os llaman para una ponencia en el Plan Vasco de la Cultura (¿cobrásteis por ella?), en la que lo único que hacéis es “barrer para casa” (os cito: Cada vez más, los proyectos propuestos por los artistas se inscriben en un contexto que sitúa la obra en relación con su entorno cultural, social, económico y político // Una primera consecuencia es el final definitivo de los “géneros” artísticos tradicionales, entendidos como prácticas o actividades separadas // Arte espectáculo versus arte investigación // Paradójicamente coexisten grandes exposiciones costosas de dudoso interés y proyectos de interés carentes de recursos […]Es preciso invertir dinero, a medio y largo plazo, para estabilizar dichas iniciativas // el área específica de las artes visuales necesita una actualización de sus criterios: apostar por unos criterios y no por otros, sin deseo de contemplar la globalidad de la creación artística). Es decir, mientras otros artistas, comisarios, críticos y escritores permanecen en la sombra, en un estado de invisibilidad absoluta, vosotros sois elegidos por el Gobierno como interlocutores válidos en materia de política artística y los artelekus triunfan en marcos institucionales. Me parece estupendo, claro, pero, por favor, dejar de llorar y hacer gestos a la galería sólo por haber rechazado una ayudita en trece años.
Dicho todo esto, quiero subrayar una cosa: no os conozco personalmente, y no hay ningún tipo de mal rollo previo. En ese sentido, ya podéis perdonar que me cuestione en voz alta todo esto, pero es que a mí me educaron en el pensamiento crítico, que me lleva a sospechar sistemáticamente de todo, provenga de donde provenga. Porque, de eso se trata, ¿no?
Un saludo.
9. A donde vas, manzanas traigo | 28 Septiembre, 2007 a las 12:32 pm
Mr. Obswrver.
Deberías saber de sobra, que aquí a la gente de lo que le gusta hablar es de “arte” y a los más comprometidos de “arte político”.
Esto o no les interesa o les parece un simple gesto (algunos dicen “brindis al sol”) que no tiene nada que ver con el arte en si mismo, ni con la función o la responsabilidad de los artistas.
Para mi, lo que es una verdadera “Incógnita” es saber definitivamente, si es que son “tontos” o sólo se lo hacen.
10. Ricardo | 28 Septiembre, 2007 a las 12:51 pm
Joder Galder.
Es que eres de un incontinente y un literal que te cagas.
No te cansas de mezclar las churras con las merinas y de hablar siempre desde tus sospechas infundadas, guiadas por el prejuicio y no por la expoeriencia o el conocimiento.
Creo que como otras veces, vuelves a lanzar tus respuestas sin antes haber hecho las preguntas.
11. Galder Reguera | 28 Septiembre, 2007 a las 12:57 pm
Ricardo,
¿Sospechas infundadas? No afirmo nada, sólo pregunto en voz alta. ¿Prejuicio? ¿Qué prejuicio?
12. fito | 28 Septiembre, 2007 a las 1:01 pm
Hola soy fito, no soy Mr. Observer, ya no firmo con otro nombre (aunque lo hice hace mucho en esta página) porque alguna gente me dijo que no les gustaba. Y entiendo perfectamente lo que dices Galder, sin malos rollos…
13. Natxo | 28 Septiembre, 2007 a las 1:42 pm
Galder.
Soy Natxo Rodríguez.
En primer lugar se agradece la sinceridad que demuestras, pero la verdad es que el “piensa mal y acertarás” del que haces constante gala incomoda bastante. Sobre todo si se convierte en un nuevo “trol”, como seguramente ocurra con este post.
Es una pena que este texto, que pretende reflexionar sobre acciones concretas del Gobierno Vasco y su política cultural para el arte contemporáneo, se convierta en una discusión sobre si esta renuncia “estaba previamente calculada” o si “barremos para casa”. Para evitarlo, sólo voy a responder, de momento, a una cuestión que sí tiene que ver con el tema. En el caso de la ponencia del Plan Vasco de la Cultura no cobramos ni un duro por participar. Es más, las ínfimas dietas que nos dieron, después de que Santi insistiera e insistiera, no cubrían ni los viajes que tuvimos que hacer para las reuniones. Pero es que además, si hubiéramos cobrado algo, creo que habría sido lo justo ¿no te parece?
14. kovalto | 28 Septiembre, 2007 a las 1:57 pm
a mi lo que mas me interesa es saber si ¿ese “gesto” del que hablais, es un simple gesto, o un compromiso real? quiero decir, renunciais “por esta vez” a la ayuda o habeis decidido definitivamente y comprometidos con vosotros mismos renunciar para siempre a ellas?
no se entiende bien lo que pretendeis, y realmente huele un poco a “gesto” a la galeria.
15. Ricardo | 28 Septiembre, 2007 a las 2:15 pm
Galder.
A lo que me refiero es a que a veces está bien empezar preguntando, no voy a decirte en voz baja, pero por lo menos a media voz.
Pero bueno, de todas formas, prefiero tu descarnada sinceridad, preocupada y activa, que la seguidista desidia general o peor aun, cierto clasismo intelectual que se respira por ahí.
16. Ricardo | 28 Septiembre, 2007 a las 2:34 pm
La acción de Los Rodríguez (llamarlo “gesto” para mi en ciertas opiniones esconde una voluntad despectiva de amanerar), creo que tiene la intención de provocar cambios, intentándolo de una manera diferente a todas las intentadas anteriormente (muchas y constantes).
Creo que esa especie de reproche tipo: pero vais a renunciar para siempre? os vais a inmolar en Lakua? vais a dejar de presentaros a todas las subvenciones que existen en el mundo? o cosas así (como si la renuncia ejercida nunca fuese suficiente), no hacen otra cosa sino traslucir que en general, no nos creemos que alguien decida en un momento dado obrar pensando en cambiar algo buscando un beneficio colectivo.
Es triste (y desalentador) comprobar constantemente como se dedica tanto esfuerzo a “encontrar” maneras de reducir ese tipo de acciones a simples gestos movidos por el interesado interés personal, para así desactivar su valor y su pertinencia y seguir teniendo la conciencia tranquila, como si nada fuese con nosotros o no estuviese en nuestra mano.
17. Ptqk | 28 Septiembre, 2007 a las 5:30 pm
Hola a todos,
Lástima que el debate haya arrancado otra vez en el plano del reproche personal.
Sería más interesante interpretar este gesto como un punto de partida para pensar colectivamente sobre el programa político que está en marcha desde las instituciones. Que se manifiesta en las políticas culturales pero no sólo.
Porque entiendo que ese el objetivo de la Fundación Rodriguez al hacer pública su decisión: generar un debate político y no ponerse el brochecito de “mira qué valientes somos”. Es posible que tengan razones más “prácticas” para no aceptar esa ayuda pero eso también forma parte del debate: qué carajo de ayudas son esas que, si las aceptas, te ponen en una situación peor que si las rechazas. Creo que todas las que hemos trabajado alguna vez con subvenciones públicas sabemos a qué me refiero.
Dicho esto -y volviendo al tema de la política cultural- aunque me encanta el texto de Iñaki del Diario Vasco, no comparto demasiado el punto de vista que opone lo local -independiente (??)- a lo de fuera – institucionalizado (??). Igual no lo he entendido bien pero creo que se trata de un problema más global y que tiene que ver con la industrialización de la producción de cultura y la privatización de los servicios públicos. O sea, su desaparición.
Y en esto la política cultural del gobierno vasco es igual que la cualquier otro. No es un modelo de gestión “exportado” sino una tendencia general que considera que las actividades creativas deben ser sostenibles en el mercado, “auto-financiables” como dicen (qué ironía). Según este esquema, las ayudas sólo tienen por objeto dar “un primer empujón” para proyectos incipientes que, a la larga, deberían ser capaces de sobrevivir sin ellas. Es el eterno debate sobre la financiación de la cultura.
En concreto en el ámbito vasco, está claro que desde los poderes públicos se apuesta por el liberalismo, aplicado a todos los campos. Y se promueve la “cultura”, pero sólo aquella que puede cumplir con los objetivos de la agenda política: “poner Bilbao en el mapa” y todas sus declinaciones, que ya conocemos.
No me gustaría reducir el debate sobre la dichosa financiación de la cultura a las “subvenciones”. Hay muchas maneras de dinamizar el tejido local, pero tampoco se hace. Por ejemplo, promoviendo espacios de producción artística cercanos y accesibles (ahí está Bilbaoarte, podríamos hablar de ello), locales de difusión a pequeña escala (tambien podemos hablar del horario de cierre de los bares -que son espacios de socializacion- o de la dificultad para obtener licencias de conciertos) etc etc etc.
En este contexto, interpreto la acción de la Fundación Rodriguez como un rechazo a ese modelo de politica cultural y una llamada de atención para que otras estructuras, colectivos, individualidades se posicionen / nos posicionemos al respecto.
18. Galder Reguera | 28 Septiembre, 2007 a las 7:04 pm
Natxo,
Reducir la crítica recibida a un “pensar mal” sistemático es precisamente lo que suelen hacer los que ostentan un poder para evitar asumir los postulados de las críticas a ellos dirigidas. Sus acciones no son en ningún caso criticables, sino que el que ejerce la crítica está viciado, amargado. En este sentido, no sé qué es lo que pretendíais al hacer pública vuestra acción. Aunque supongo, por el hecho de que denomines mis intervenciones aquí como propias de un “trol”, que no era precisamente una valoración crítica de la misma lo que queríais. Más bien supongo, el aplauso generalizado. Precisamente lo que busca el “arte del espectáculo” que tanto criticáis: un público adormilado, acrítico, que asienta con la cabeza y sonría abobado ante todo lo que se les eche en la boca. Al final, lo mismo de lo que acusáis a tantos otros -no tolerar los discursos críticos con sus acciones- lo aplicáis también cuando os interesa.
Dices que mis palabras incomodan, pero no lo tomo como algo malo. Los discursos críticos son lo que buscan, provocar cierta incomodidad. ¿Qué otra cosa, pues, pretende la crítica? ¿Provocar sonrisas?
De momento contestas a la parte mínima de todo lo que he escrito. Una pregunta malintencionada -lo reconozco-, pero menor. Por supuesto que sería justo, en ese sentido, que hubierais cobrado por la elaboración de la ponencia. Lo que no sé si es tan justo es a quienes se les legitima desde el poder como interlocutores válidos para estas cuestiones.
Del resto, esperaré una eventual respuesta, si es que consideras que a un trol se le debe contestar. En ese sentido, te comento, yo sólo he aceptado la invitación a la participación abierta que hace de pórtico de este blog. ¿Molesto? Si es así, dímelo y nunca volveré a escribir aquí y os dejo con vuestro debate “libre y abierto a todas las opiniones”.
Te recuerdo, por si lo has olvidado, el post que abre este blog:
“De esta situación surge esta criatura divagante y ligera que es http://www.politikak.org
Desde la intemperie, lejos de la tensa relación con el político de turno y al margen del amodorrado cubículo de sus manejos, nuestra intención quiere ser irradiación: estar siempre en otro lado, tantear otras posibilidades de existencia tendiendo una red sutil entre nuestras peleonas subjetividades, buscando algo tan simple como un lugar donde opinar (ya que cada vez existe menos espacio para la divergencia…).
Opinar, compartir conocimiento, desocultar y “hacer ver”, producir…Sin rigidez, pero inflexibles ante los desmanes del politiqueo de partidos. (Y ante los desmanes de técnicos y funcionarios…)
Sin “determinación analítica”, sino opinando, que es algo muy saludable.
(Aunque el análisis será también necesario cuando preparemos la revuelta…)
Sin poesía, pero no sin corazón en las opiniones.
(O quizá sí, con poesía, ripio y con todo el corazón…)
Sin prejuicios, pero sin dejar pasar ni un solo abuso, ni una sola injusticia y denunciando siempre el exceso.
(Plantando para ello nuestras razones)
Sin nadie que nos diga cómo y cuándo…Por todo esto queremos aprovechar la experiencia acumulada de mucha gente “curtida en mil batallas” (vosotros mismos) y crear la siguiente referencia:
“Hay un espacio con vocación de espacio de referencia”.”
Ricardo,
Lo llamo “gesto” sin ninguna carga despectiva por ello. Simplemente lo he llamado así porque además del hecho puntual de la renuncia a la ayuda está el no menos importante de hacerlo público.
Ptqk,
Yo no reprocho nada a nadie. Cada cual que haga lo que le venga en gana. Sólo planteo dudas con respecto a lo que se expone en el post. Tú entiendes que el gesto de la Fundación Rodríguez es un intento de provocar un debate. Yo sospecho (no lo afirmo) que es un gesto a la galería muy meditado estratégicamente.
19. Ptqk | 28 Septiembre, 2007 a las 8:39 pm
Galder.
No me refería a tí sino al tono general.
Tampoco creo que a Fito y a Natxo les haga falta legitimarse ante nadie. A lo mejor estás sobrevalorando a “la galería”. Pero es que, sea lo que sea su “gesto”, plantea un debate mucho más interesante.
20. paraninfo | 28 Septiembre, 2007 a las 11:44 pm
ptqk:
no ves que el debate interesante es el que ya a comenzado con esto?. Yo creo que la intervención de galder (quien debo confesar que no me hace mucha gracia con sus constantes alusiones a su capacidad cŕitica, y más critica, que parece que es el abanderado del pensamiento crítico y los demás nada) es más que apropiada y hacertada y que debería ser asumida con total naturalidad en un contexto que, como ya ha señalado, pretende ser crítico y dar cabida a la divergencia. ¿como hiba a ser un debate realmente crítico si no se sospecha de lo que se dice? ¿cual sería el resultado de un debate en el que no se pone contra las cuerdas a quien entra al juego con afirmaciones y propuestas?. Pienso que es necesario, y no percivo cierto sabor a mosqueo, como incomodidad ante el “tocapelotas” de turno o algo asi. Cuando debería de ser lo contrario. Me parece totalmente justo y necesario preguntar lo que pregunta, y, creo, que los reodriguez deberían responder.
Eso es el debate. Y hay que asumirlo.
21. paraninfo | 28 Septiembre, 2007 a las 11:44 pm
ptqk:
no ves que el debate interesante es el que ya a comenzado con esto?. Yo creo que la intervención de Galder (quien debo confesar que no me hace mucha gracia con sus constantes alusiones a su capacidad cŕitica, y más critica, que parece que es el abanderado del pensamiento crítico y los demás nada) es más que apropiada y acertada y que debería ser asumida con total naturalidad en un contexto que, como ya ha señalado, pretende ser crítico y dar cabida a la divergencia. ¿como iba a ser un debate realmente crítico si no se sospecha de lo que se dice? ¿cual sería el resultado de un debate en el que no se pone contra las cuerdas a quien entra al juego con afirmaciones y propuestas?. Pienso que es necesario, y no percibo cierto sabor a mosqueo, como incomodidad ante el “tocapelotas” de turno o algo asi. Cuando debería de ser lo contrario. Me parece totalmente justo y necesario preguntar lo que pregunta, y, creo, que los rodriguez deberían responder.
Eso es el debate. Y hay que asumirlo.
22. fito | 29 Septiembre, 2007 a las 11:32 am
Desde luego, hay que responder…
Pero todo se hace más complicado cuando tenemos que responder nosotros de una acción que está buscando la respuesta del Gobierno Vasco, de sus interlocutores, de una política cultural ramplona, de cómo poner en marcha mecanismos colectivos de respuesta…
Quiero decir con ello que parece que somos nosotros lo que tenemos que justificarnos, que la duda se cierne sobre nuestra carta o sobre nuestra denuncia, que los que estamos fiscalizados somos nosotros y no el problema o la situación que denunciamos…
No deja de ser curioso cómo se abordan este tipo de debates, amparados en “posiciones críticas”, cuando precisamente es la crítica de la crítica la que se convierte, por efecto de ese redoble en la desconfianza, en un cortocircuito que a nada conduce, si no es a reivindicaciones de un estilo propio (algo muy cercano al arte ensimismado de zoológico y a la crítica de arte que lo promociona).
Por su puesto que respondo al debate, pero de veras, no estoy dispuesto a pasar por la máquina de la verdad a estas alturas. Lo cierto es que estoy un poco cansado de ese tono crítico que es descreído en su formulación y que utiliza el debate para gustarse, porque de verdad, en la herramienta de comunicación que usamos (aquí y ahora) hay muchas otras capacidades y si no nos las creemos, no se podrá conseguir nada, ni siquiera “gestos”, que también son importantes…
Y sí, claro, por su puesto que nuestra carta es un gesto “muy pensado estratégicamente”. Donde está el pecado, la malicia, el error? En pensar estratégicamente?
A ver si me he equivocado de sitio. Pensaba que aquí estábamos todos pensando juntos…
23. Galder Reguera | 29 Septiembre, 2007 a las 12:26 pm
Fito,
Obviamente, no tienes que justificar nada. Nadie te pide que pases por ninguna máquina de la verdad, ni te acusa de nada. Simplemente sucede que cuando se aborda un debate las posiciones de uno también pueden ser cuestionadas. De hecho, esa es una de las premisas de un diálogo serio. Para afrontar la lectura de un hecho como el que exponéis y poder sacar eventuales conclusiones, hay que plantearse necesariamente la verdadera naturaleza del mismo. En ese sentido, no busco cortocircuitar ningún debate, sino plantear dudas que creo que son necesarias para poder sacar una conclusión de lo que exponéis.
¿Tono descreído que busca el debate para gustarse? Llámalo como quieras. Yo creo que para “pensar juntos” es premisa necesaria decir lo que uno piensa sin ambages. Puede resultar molesto, pero de eso se trata. Otra cosa muy diferente es plantear un ejercicio hablado de onanismo en grupo, en el que uno dice una cosa y los demás le aplauden por sistema. Eso sí es buscar “gustarse a sí mismo(s)” y esa es la tónica generalizada de tantos y tantos espacios que se plantean como herramientas de pensamiento crítico, pero que no toleran desviaciones de la línea preestablecida. El post que abre el blog afirma amargamente que “cada vez existe menos espacio para la divergencia”. Es algo con lo que estoy completamente de acuerdo. Y en ese sentido creo que es necesaria la “crítica de la crítica”. No creo que haya que apagar el interruptor de la mirada activa por el hecho de que lo que esté en cuestión sean acciones dirigidas a fomentar la crítica en otras direcciones. Dicho todo esto, comentarte que me jode bastante que las respuestas a lo que se os plantea se limiten a intentos banales de desacreditar a quien las realiza. Yo creo que tanto vosotros como Ricardo –lo digo por los debates anteriores- sois piezas legítimas del rompecabezas del arte vasco y por ello, creo que sois interlocutores válidos y necesarios en este tipo de debates. Nada más lejos de mis intenciones que eliminaros de un debate porque vuestras posiciones diverjan de las mías. Al contrario, creo que hablar de algo con alguien que está de acuerdo en todo lo que uno dice es muy poco interesante y menos aún productivo. En ese sentido me quedo con tu anterior comentario, que te agradezco, a pesar de que tu compañero Natxo tenga el mal gusto de llamarme trol.
Finalmente en lo referido a la estrategia, no me planteo la cuestión en torno a la carta escrita, algo que es obvio, sino al momento de la solicitud de la ayuda. ¿Cambia la posible lectura de vuestra acción si el rechazo de la ayuda estaba estratégicamente pensado antes de la solicitud? Yo creo que sí, aunque es posible, claro, que me equivoque.
24. fito | 29 Septiembre, 2007 a las 2:03 pm
Hola
Si tan importantes son los datos, solamente comentaré que la renuncia no estaba pensada “estratégicamente antes de la solicitud”, ni mucho menos…, no somos tan retorcidos. (“Piensa mal… y te quedarás corto” es un dicho de la montaña alavesa que podría venir aquí muy bien…).
Tenemos los números y las razones debidamente argumentadas y entregadas en el registro del Gobierno Vasco (no las hemos trasladado a este foro porque no es el caso, pero están disponibles si alguien tiene especial interés…).
Abreviando la cosa: si no se nos otorgaba el total de la ayuda que solicitábamos al Gobierno Vasco no podríamos hacer frente a los proyectos presentados en la convocatoria, en los que estábamos ya trabajando y para los que habíamos adelantado prácticamente todo el dinero. Total: descalabro económico, proyectos malogrados (y proyecto colectivo rdz seriamente afectado)…
La cuestión es más compleja que todo esto, desde luego, pero no viene a cuento dar más detalles, porque no es nuestro caso concreto el que interesa, sino el tipo de convocatoria, su fórmula, su funcionamiento y los criterios de calidad en los que se basa. (Y nuestro argumento en todo esto ha sido muy sincero: asfixia económica, incomunicación con la administración, desajuste entre ayudas y realidad de la producción cultural…)
En nuestra renuncia no está buscar el aplauso, ni siquiera buscar la solidaridad, no es un espectáculo ni una heroicidad, lo que (simplemente) hemos intentado es traer hasta aquí un debate que esta en un perpetuo suspenso, porque lo perverso del sistema permite mantener ese suspenso infinito en el que todo queda congelado permitiendo así una precariedad en la que el desarrollo de la cultura apenas encuentra margen de maniobra ni posibilidad de incidencia real en todos los ordenes de lo social.
Si me hubieran preguntado por dónde me hubiera gustado que discurriera este debate hubiera sido este, el de cómo dar una respuesta colectiva a este problema, que me consta que tienen también muchos de los que llegan a esta página, y no tanto el de qué tipo de oscura intención podría encontrarse detrás del “gesto” de la renuncia…
Pero me parece lícito que las cartas estén encima de la mesa para abordar este debate desde el rigor que merece.
25. Natxo | 30 Septiembre, 2007 a las 10:31 am
Galder!
Perdona si te molesta que use la palabra “Trol”, pero me estaba refiriendo a un “post” que crea controversia y, en mi opinión, despista del hilo del debate. Aún así, si la discusión se mueve hacia otros lugares, no la voy (vamos) a evitar.
Por otro lado, claro que la “crítica de la crítica” es legítima pero me parece poco operativa cuando al final quienes salen airosos en medio del revuelo son por ejemplo el Guggenheim o ciertas actuaciones del Gobierno Vasco. Todo este ruido, una vez más, les favorece y lo que podía ser una respuesta colectiva “crítica” se anula.
26. Iñaki Larrimbe | 30 Septiembre, 2007 a las 11:43 am
“Dicho todo esto, comentarte que me jode bastante que las respuestas a lo que se os plantea se limiten a intentos banales de desacreditar a quien las realiza”, dice Galder. Cuando, Galder, tú desacreditas el proyecto de los Rodriguez dudando de la sinceridad de sus intenciones. En fin. Entonces tendrán que pasar los Rodriguez por un polígrafo. Y si mienten el proyecto está mal. Y si dicen la verdad el proyecto es bueno. Te contradices. Te quejas de que nosotros critiquemos a Guggy y no critiquemos la expo de Moraza. Pero, en cambio, tú te dedica a defender a Guggy. No veo que aportes nada. Simplemente estás en el otro lado. Si pegas un salto te pones a nuestra vera. Y las sospechas se podrían abatir sobre ti de la misma forma que tus sospechas se abaten sobre los Rodríguez. Porque me haces dudar de tus intenciones, Galder. Creo que lo que te interesa a ti, con todas estas “sinceras” críticas vertidas en este foro, tu “leif motiv”, es llegar a comisariar algún día alguna exposición sobre arte vasco en Guggy. Por eso no criticas a Guggy. Por eso te muestras tan crítico con los artistas vascos. Porque quieres que, algún día, Guggy te llame. Así que toda la estopa que repartes está teñida por el color del puro interés estratégico. Buscas convertirte en el próximo curator “guggyrianense”. Y repartes leña sobre la próxima expo en Guggy para ver si algún día los “masters del universo” llaman a tu puerta. Pidiéndote, implorándote, que por favor comisaríes una muestra sobre lo que tú entiendes que es el auténtico arte vasco. Porque tú eres el único, el gran, el más sincero crítico vasco.
Piensa el ladrón que todos son de su condición… Ya ves, Galder, que tus argumentos pueden usarse contra ti mismo. Las dudas se ciernen sobre el que duda. Dedícate a criticar el proyecto en sí. Todo lo demás es matar al mensajero. Y nosotros nos dedicaremos a criticar tus críticas y no a criticar tus intenciones.
A mí el proyecto de los Rodríguez me parece que es interesante, esté medido estratégicamente o no. Mientan o no. Rechazan una subvención. Y eso abre una puerta para que se reflexione sobre ciertas actuaciones de las instituciones públicas. Si los Rodríguez piensan que rechazar una ayuda puede ser un proyecto más interesante que emprender otro proyecto financiado con esa ayuda, a mí me parece válido. Un proyecto respetable. De interés. Y en su línea.
27. fito | 30 Septiembre, 2007 a las 3:29 pm
Bueno, no creo que tenga que ir por ahí la cosa…
Antes de nada, y sin ánimo de dirigir o marcar el (posible) debate, ya que estamos en el post 26, estaría bien saber si desde las reuniones que se mantienen en relación con el Plan Vasco de la Cultura se ha tratado o se contempla una revisión de esta convocatoria o la creación de otras… Sería bueno saber si la dinámica que antes se achacaba a la prorroga en los presupuestos, se ha enquistado ahora burocráticamente y bloquea tanto a técnicos como a potenciales beneficiarios. Y desde luego, analizar el modo en que puede deshacerse este bloqueo y permitir una convocatoria más ajustada a la realidad y que sea a la vez más flexible…
Parece que existen una serie de encuentros en el Gobierno Vasco en relación a estos temas y no estaría de más tener noticias de ello, no vaya a ser que la confidencialidad se convierta en barrera opaca (una más) y que la discreción se convierta en inhibición…
28. iskaskun | 30 Septiembre, 2007 a las 7:35 pm
mucha retórica, demagogia… y diplomacia… demasiado tarde.
(cualidades imprescindibles para la política, pero en su versión exitosa se ejecutan en orden inverso)
sabéis quién llevó a cabo la revolución francesa??
las masas?? la burguesía… cansada de pegar con la cabeza en el techo… qué es lo que os está pasando? Creo que nos estáis tomando por tontos, y esto me hace poner en duda vuestras intenciones.
De pronto hacéis una llamada a la huelga. Pues no he podido por más que sonreir al leer los comentarios de Galder, tan descarnados y apuntando precisamente a la diana. No se molesta quien no se siente aludido…
Pero qué esperáis, que todos nos alcemos ante vuestro llamamiento tras la larga carrera gracias al dinero institucional? Por favor…. ande yo caliente, ríase la gente! Lo siento pero suena tan absurdo que no puedo por más que deciros que creo que no es el camino, estoy harta de las luchas setenteras, muy harta, porque da la casualidad de que han pasado 47 años!! Y por mucho que esa forma de “lucha” os parezca legítima os recuerdo que la sociedad ha cambiado desde entonces, hay formas de presión mucho más eficaces. Cuando queráis os digo alguna, o mejor haced memoria.
Que la situación de precariedad no sólo existe bajo el amargo sistema de subvenciones, existe en la Facultad de Bellas Artes que perpetúa un sistema anacrónico. No nos ha dado tiempo a ponernos al día, ahí radica el error. El dinosaurio UPV es el vivo retrato de la pollítica del govierno vasco y su plan de cultura vasco. Pero… cuál es el plan? Colocar a los que molestan en un lugar en el que ya no molesten? Cubrir los puestos directivos de sus museos y centros de arte con sus primos y colegas de los primos? Porque esa ha sido la realidad: yo cobro 3.000, tú 300. Pero da la cara tú. Y no te pases de la raya, recuerda que no eres más que una mierdecilla y vives porque te dejamos vivir.
Vivimos en una sociedad de clases. Increíble pero cierto. Qué plan ni qué plan. Cuál es el plan? Más retórica aburrida que aleja a la gente práctica y con problemas reales como pagar los gastos a fin de mes?
En una entrevista al mugalari, extrajeron una cita que dije como titular: “por suerte los artistas siguen en el mundo”. No creo que ninguno de vosotros esté pensando en ellos. Tampoco creo que la crítica sea criticar (coloquialmente: poner a caldo el objeto de crítica)
La crítica se produce cuando el que critica tiene algo que aportar mejor que lo que ve. Por eso critica, para proponer algo mejor, no para destruir.
Así que, vosotros que tenéis, parece ser, los hilos de la cometa, plantead algo. No nos arrastréis al resto a la desidia. Ofreced algo mejor que lo existente.
Y ese algo que sea en forma de números, así nos entenderemos antes y más clarito. Si se trata de generar empleo para el “sector arte” hay que hablar de presupuestos, fechas de convocatorias, porcentajes y sistemas de autofinanciación!. No de que papá estado siga sacándonos las castañas del fuego. Y si la cultura no es rentable es precisamente porque nos da por el culo la opinión de la gente: a la gente le molan las marinas. Pero como nosotros sabemos más que nadie es nuestro deber instruirlos… y de paso decirles, vaya mierda las marinas para que se sientan así: como mierda. Y así mantener nuestra relación de poder. Os recuerdo que la masa que engrosa el gran Bilbao no hace mucho se dedicaba a las cadenas de montaje, a los motores… De repente son tan sublimes que entienden la relación entre el arte y la política y además leen a Foucault.
La gente paga indirectamente por lo que hacemos nosotros. Ah, pero es que se me había olvidado que nos importa un carajo. Es su problema si son unos incultos.
El que hace tornillos tiene muy claro que si los tornillos no sirven se tendrá que comer los dichosos tornillos con patatas. Y nosotros? No. Nosotros somos tan interesantes que nuestros truños serán bienvenidos. Así, a lo Manzoni… no si va a ser cierto que estamos en los 70, y yo sin nacer! Qué putada!
Siento echar más leña al fuego… al fuego que no os interesa.
Saludos y que os vaya bien con “el plan”
29. Iñaki Larrimbe | 1 Octubre, 2007 a las 9:48 am
Llevo ocho años coordinando Zuloa Espacio en Vitoria. De esos ocho años cinco hemos recibido ayuda del Gobierno Vasco. Una subvención que nunca ha superado los 5.000 euros anuales. La media podrían ser 3.000 euros anuales. Desde luego, por mi cabeza no pasa la idea de renunciar a esa ayuda. Porque es la única ayuda monetaria que tenemos. Ni Ayuntamiento, ni Diputación nos han querido ayudar nunca. Tampoco están obligados a ello, obvio. Aunque es curioso que subvencionen a las cuadrillas de blusas que en fiestas de Vitoria se emborrachan por nuestras calles, o que gasten millones en apoyar al equipo de fútbol local…
Con la subvención del Gobierno Vasco hacemos carteles, pagamos transportes, pagamos a la tía que pega los carteles, costeamos algunos materiales… También es verdad que cuando no hemos tenido subvención hemos seguido funcionando. De la misma manera. En ocasiones hemos conseguido financiación de empresas privadas. Con el típico sistema de anuncios en el material gráfico que generamos. En cualquier caso es éste un asunto del que no se suele hablar. Y si esta iniciativa de los Rodríguez sirve para ello, a mí me parece interesante. Aunque yo he escrito sobre el asunto de las subvenciones en varias ocasiones. Incluso he llegado a justificar una subvención públicamente, en un periódico. Mostrando las cuentas que presentamos a las instituciones. Y es un asunto que siempre levanta ampollas. No entiendo por qué.
30. Ptqk | 1 Octubre, 2007 a las 10:44 am
Tocamos hueso. Y para llegar, sangramos lo que haga falta. Está bien. La mala ostia es saludable.
Pero a mi me deja un sabor amargo. Por aquello de “lo personal es político”.
Quiero decir lo micro-político.
Las políticas culturales son mejores o peores, de izquierdas o de derechas, pero da igual.
Nos dan un marco de acción.
Y el modo en que interactuamos entre nosotros al interior de ese marco es política también, política de verdad.
Más de verdad si cabe porque ponemos nuestro cuerpo, nuestros deseos. Un poco de nuestra vida.
¿De qué hablamos? De cómo gestionamos nuestras pequeñas cotas de poder.
Porque son tan pequeñas que sólo las vemos nosotros. Cada uno las suyas y las del que tiene muy cerca,
que es igual de pequeño.
Hablamos de cuatro perras gordas. Miserias diminutas. Y venga a sangrar.
Ayer ví una peli de Peter Watkins sobre La Commune de Paris, una guerra civil de la que no se habla
en los libros de historia. Mientras los comunardos se matan en luchas intestinas, la armada de versalles avanza hacia Paris.
Al final, 30.000 ejecutados (contando los niños) y, peor, una historia que no ha existido, borrada del mapa.
Yo creo que tenemos un problema de perspectiva. Y de filosofía de vida.
Hablando de estrategia, hay un que suele funcionar muy bien entre compañeros/as: “Si tú ganas, yo gano. Si tú pierdes, yo también”.
A mi me gustaria que nos deslegitimaramos menos y nos quisieramos más. Por supervivencia, más que nada.
31. Galder Reguera | 1 Octubre, 2007 a las 10:50 am
Fito,
Me alegra lo que comentas de que la renuncia no estaba previamente planteada y comprendo perfectamente lo que dices de que se depende del 100% de la ayuda solicitada para la realización de una actividad. Así planteado, comprendo mejor el problema.
Estoy de acuerdo, por otro lado, con el panorama que planteas, en cuanto a las condiciones muchas veces precarias de trabajo. De todas maneras, difiero en las conclusiones. En primer lugar, porque a mí me preocupa más la dependencia casi absoluta que suelen generar este tipo de ayudas sobre los artistas que las propias condiciones de trabajo, aún cuando éstas no sean las ideales. Dostoievski solía decir que le gustaría escribir en las condiciones en las que lo hacía Tolstoi. El problema es que si Dostoievski hubiera escrito en esas condiciones, su obra no sería la misma. Creo, en este sentido, que hay que reivindicar la independencia y saber trabajar con los mínimos recursos posibles, lo que no siempre se traduce en peores resultados. En ese sentido, hoy hay mucho Tolstoi y poco Dostoievski. El hecho de que las artes plásticas –y cualquier otra vertiente creativa- no sea un sinónimo de buen estatus económico es posiblemente el mejor y más valioso filtro que tenemos. Es verdaderamente lamentable que en los últimos tiempos muchos creadores se estén planteando el arte como un ámbito en el que realizar una “carrera profesional”, porque eso supone una falsificación de la tarea creativa.
Por otro lado, la dependencia del sistema de ayudas y becas institucionales se traduce en que muchos crean “ad hoc” para ese sistema. No se plantean la creación al margen del mismo, sino que crean para el mismo.
Con esto no quiero decir que estas ayudas no sean necesarias. Lo que digo que es que es un problema que haya determinados creadores que recurran a ellas sistemáticamente, cuando deberían de ser un (último) recurso puntual.
En esto, en otros lugares (geográficos, pero también en otros ámbitos de la creación –literatura, poesía, ensayo) nos llevan mucha ventaja. Proyectos verdaderamente independientes –al margen de ayudas institucionales- y creación por creación, más allá de ventas, subvenciones y réditos económicos es lo que hace falta.
Un amigo mío, poeta, me comentaba hace poco que creía que la literatura contemporánea sudamericana estaba a años luz de la que se producía en España. Decía que era algo que podía resultar paradójico, porque los escritores españoles jóvenes están mejor formados que nunca y gozan de mejores condiciones que nunca. Han leído más que cualquier otra generación, tienen varias titulaciones, han viajado, y, algunos tienen condiciones de trabajo –literario- que ya soñarían para sí los escritores de otros tiempos. Y, sin embargo, en contraste, los sudamericanos trabajan en condiciones precarias. Él daba una posible explicación. Decía que el escritor sudamericano asumía la rabia social por un sistema que no funciona y del que se sitúa conscientemente al margen, mientras que el español vive por y para ese sistema.
No sé si estoy del todo de acuerdo con mi amigo. Es un tema complejo. Comprendo, en este sentido, la necesidad vuestra de recurrir a una subvención. Pero también me parece un problema que digáis que la actividad depende de la concesión de esa subvención. Si la actividad es realmente interesante –cosa que no pongo en duda- seguro que hay fórmulas y maneras de sacarla adelante. Quizá no en las condiciones ideales, pero seguro que si esas condiciones son “rebajadas” la actividad no se resiente.
Natxo,
Entendido.
En lo que comentas de la “crítica por la crítica” no creo que se pueda plantear un debate con las intenciones previamente marcadas. En ese sentido, no creo que el valor de un debate resida en que sea menos o más “operativo”. Menos aún si la operatividad reside en que éste tenga repercusión en esferas ajenas al mismo, en este caso el Gugg y el GV. Partimos de premisas diferentes. En este caso, a mí sí me sirve para conocer mejor posiciones de otros en torno a cuestiones que considero fundamentales.
Iñaki,
Haces bien en dudar de mis intenciones y plantearte los posibles “intereses” que pueden estar a la base de mis palabras. Sin embargo, te equivocas. Te equivocas hasta tal punto que me he partido de la risa leyéndote.
Yo comencé a comentar aquí por una referencia personal. Conocía el blog prácticamente desde sus inicios y si hubiera querido utilizarlo como forma de “venderme” lo habría hecho mucho antes. Citándote a Cyrano, que tanto te gusta, te digo que el único interés que hay detrás de mis palabras es que lo que escribo “rime siempre con mi nombre”.
Hay una cosa en todo esto que escribes sobre mí que, de todas maneras, me desconcierta. Es eso de que hables en primera persona del plural. ¿Nosotros? Es una cuestión de grupos enfrentados? Yo escribo en mi nombre, no sé tú en nombre de quienes escribes.
Obviamente, se pueden utilizar los textos de uno para un uso interesado, políticamente interesado. Para venderse, como comentas. Por ejemplo, lo hacen quienes escriben en su columna de periódico que los únicos proyectos interesantes que “sobreviven” en su ciudad son precisamente aquellos en los que ellos están involucrados directamente. Pero eso es algo que yo no hago, sobre todo, porque es algo que no es rentable. A la larga, este tipo de actaciones hipoteca las opiniones de uno, el valor de sus palabras, lo único que alguien que escribe posee realmente. Cuando hablamos del tema de la crítica, dos posts antes, esto es algo que ya se comentó extensamente.
En cuanto a las críticas a la propuesta de Moraza y el Guggenheim, lo que yo exponía es que creo que es un problema cuando no se comentan los contenidos o cuando éstos son entendidos como una cuestión secundaria. A mí el arte me interesa como tal, más allá de las cuestiones políticas e institucionales que lo rodean, por ello creo que una propuesta artística hay que considerarla al margen del contexto político en el que se presenta –aunque en ocasiones haya que contemplarlo, obviamente-. El problema es que a muchos sólo le interesan esas cuestiones políticas. El arte, como tal, les importa un bledo.
32. Iñaki Larrimbe | 1 Octubre, 2007 a las 1:29 pm
Galder:
Realmente no dudo de tus intenciones. Es más: me dan igual. Ese mensaje mío sólo quería ilustrar una cuestión: son los proyectos, los hechos, no las intenciones lo que hay que valorar. No sé cuáles son tus intenciones, repito. No me gusta especular sobre algo que no sé, que se me escapa. Pero eso es algo que tú haces constantemente. No te conozco en persona. Así que lo que pasa por tu cabeza se me escapa. Posiblemente, sí, esas no sean tus intenciones. No tienes que justificarte. Y si te has reído, me parece perfecto. Porque yo también me reí leyendo tu mensaje sobre los Rodríguez. Y si hablo de “nosotros” supongo que será porque tú hablas de “vosotros”. Y en ese “vosotros” me habré visto reflejado, claro.
En cuanto a mi columna y el uso interesado que hago de ella… eso también lo he dejado claro en alguna columna mía. En una de ellas dije (http://www.airotiv.net/2006/10/esperanza.html) que llegará el día en que organice una exposición en la que esté yo sólo como artista participante, sólo vaya yo – y solo- a verla, escriba en mi columna sobre ella y… sólo la lea yo. De la misma forma que lo se opina sobre el arte vasco, y los artistas vascos, sólo interesa a veinte o treinta personas. Que encima pasan el tiempo criticándose unas a otras continuamente.
Y hablo bien del Hell Dorado porque todos los años pago la cuota como socio, y hablo bien del TMEO porque desde hace 20 años he invertido tiempo y dinero en ese proyecto sin sacar un sólo euro de él, y hablo bien de las exposiciones en Zuloa porque llevo ocho años programándolas. Y hablé bien de Plataforma Amárica porque formaba parte de ese colectivo que intentó por todos los medios que no se cerrara la Sala Amárica. Y escribo en el Diario de Noticias de Álava porque hace dos años los periodistas de ese periódico, todos ellos, me dieron un premio: el premio anual a la promoción de la cultura local. Me lo dieron para que escribiera sobre esos proyectos en los que he estado metido durante años. Proyectos que nunca me han dado de comer. Menos mal que vivo de otras cosas… Y yo les agradecí ese premio. En el propio acto de entrega dije que el mérito era suyo, porque llevan años y años acudiendo a esas ruedas de prensa, cientos de ruedas de prensa ya convocadas por mí. Acudiendo al sótano de una librería que parece sacado de una novela de Dickens. Acudiendo a escuchar la misma ringlera de siempre. Todo el mundo sabe que hago uso interesado de esa columna. Y todo el mundo sabe que eso es muy triste.
Pero una vez más el asunto planteado no parece ser importante. Y nos dedicamos a hablar unos de otros. Y a unos de unos. Eso es más triste aún.
33. Natxo | 1 Octubre, 2007 a las 3:35 pm
Iskaskun
Sobre lo que denominas como “llamada a la huelga”, qué quieres que te diga. Ha sido simplemente una renuncia-critica que hemos querido hacer pública con la intención de generar un debate al respecto. Nos parece que ése es un buen camino para que ciertas cosas puedan cambiar. Pero serán bienvenidas otras ideas o “formas de presión” si te apetece compartirlas aquí.
Galder
El debate entendido como una herramienta para incidir en nuestro contexto y cambiar las condiciones de trabajo de los artistas que sí me parecen importantes y es responsabilidad de todos intentar mejorarlas. Por un lado es responsabilidad nuestra exigir y trabajar para conseguir una dignificación de nuestro trabajo. Quiero creer que mucha de la gente con la que hemos trabajado sabe de qué estoy hablando. Y en segundo lugar es responsabilidad de las instituciones financiadas con dinero público que las condiciones en que tiene lugar la cultura mejoren, además de compensar el desequilibrio que el vector mercado provoca.
Por último no sé qué problema hay en que reclamemos públicamente, por ejemplo, en el caso más concreto de las subvenciones:
- Que las subvenciones para actividades a realizar en el año se resuelvan mucho antes y no en septiembre, cuando gran parte de la actividad ha sucedido
- Que no se retrase hasta límites insoportables los ingresos de dinero. En 2006, la primera parte se recibió en diciembre, la segunda en junio del año siguiente.
- Y por ejemplo, ¿por qué todas las formas de ayudas o esponsorización del GV para diferentes proyectos han de pasar por una convocatoria como ésta?
- Etc….
Una convocatoria así provoca más y más precariedad en el trabajo de los artistas.
Y por último, por si interesa, un dato: Parte de nuestros proyectos que dependían de la subvención de 2007 y a la que hemos renunciado han sido realizados evidentemente poniendo dinero de nuestro bolsillo.
34. iskaskun | 1 Octubre, 2007 a las 5:10 pm
Lo primero quiero disculparme por el tono acalorado de ayer. Quisiera bajar la temperatura del debate a grado cero para abordar cuestiones que se acerquen a lo que pudieran ser soluciones.
Como dice Ptqk lo ideal es hacernos fuertes como grupo para poder hacer presión… aunque para mí eso es sólo eso: un ideal, cada uno tiene su manera de hacer y su línea y concepción de lo que es la creatividad y el arte… desde su concepción de la política =organización de la polis… y ahí tristemente todos tenemos razón, claro.
Arte suvencionado… es como café hervido… Porqué? porque su repercusión es como el eco… cae en espacio vacío. Y después por mucho que pretendamos divulgarlo tendrá una repercusión mínima. Es así como nos convertimos en monos de feria creo yo… una especie de supervivientes de reservas indias. Pero hecha la ley hecha la trampa: quien se mete en el juego debe acerse consciente de esta paradoja.
Ahora, sin subvenciones hay muchos proyectos que no pueden llevarse a cabo, lo cual no quita su interés. Claro, se invierte mucho en investigación a sabiendas de que un porcentaje reducido acabará por ser efectivamente interesante. Gracias a no sé qué fenómeno nos mantienen bajo el sistema prueba error prueba error… Con lo cual reafirmo que nos movemos en arenas movedizas y no tengo la más mínima intención de resolver el enigma de esta ecuación imposible.
La situación que plantea Galder en cuanto a la literatura española e iberoamericana es tan real como que estamos aquí todos exprimiéndonos los sesos para llegar a algo fructífero.
Lo real es que de pronto la cultura interesa como industria, como generadora de productos inmateriales que alimentan el intelecto, para los materialistas y el espíritu, para los idealistas/místicos… y los bolsillos globales de la región.
Al señor de los tornillos sigue sin interesarle lo más mínimo lo que hacen los monos de feria.
Y en parte con razón. La cultura que él conoce no se parece en nada a lo que esta gente le ofrece.
Yendo al grano. Sí que creo que este foro puede ser fundamental por varias razones:
1. Cita a los agentes que se benefician del sistema de subvenciones,
que, en mi opinión deberían asociarse si la intención es poder ejercer una presión efectiva.
2. Permite el debate frente a las instituciones que nos apoyan económicamente, la clave está en hacernos imprescindibles para ellos, no sólo para que ganen votos a costa nuestra, ni nos lleven al exterior para exhibirnos como productos del país, sino siendo agentes regeneradores del tejido social, conectando estamentos socio-económicos. Nuestra capacidad relacional debería brillar.
Y cuando me refería a emplear métodos menos tajantes como rechazar las partidas de dinero (siento mucho que hayáis tenido que llegar a ese extremo) es porque al fulano de turno no creo le afecte vuestro sacrificio. Yo abogo por una postura más maquiavélica y menos cristiana. Que sufrimos, sí, iremos al cielo y tal… yo quiero verlo, no que me lo cuenten.
3. Cuando me refiero a que el consenso entre nosotros es difícil tarea me refiero a cuestiones reales de mercado. Hay artistas que no sólo elaboran productos inmateriales, también hacen productos materiales y no es pecado que quieran venderlos. Tiene que haber de todo. Pero el mercado del arte convierte, como el rey midas, en sal el oro.
Otra paradoja más, hay que vivir con ello.
Por eso nos sacamos los ojos unos a otros. Mientras unos plantean sus directrices bajo el valor de uso, otros lo hacen bajo el valor de cambio. No creo que sea una cuestión de elección sino de equilibrio entre ambos planteamientos. Eso también permitiría una mayor autogestión. Lo que faltan son fórmulas legales que acojan hibridaciones entre Asociaciones no lucrativas y lucrativas (que es tan tonto como tener que elegir entre el sí o el no que dice Ibarretxe, el anacrónico)
Yendo más al grano:
Plazos:
Sí… quién tiene la capacidad de convencer a la gran institución/banco de que nos paguen por adelantado? Eso sólo pasa con los clientes fijos que saben que lo que van a recibir es exactamente lo que querían antes de haberlo visto. Ahí no tengo ninguna fórmula.
Pero si muchas veces trabajamos contra la institución con su propio dinero! Y otra paradoja más, esta vez para ellos.
Porcentajes:
Si se pretende hacer una planificación empresarial, teniendo en cuenta que hablamos de industria (cultural) debemos tener presente que eso no es arte, es otra cosa. Entre los límites de un ámbito y otro puede surgir alguna que otra maravilla. Pero no hay que rasgarse las vestiduras por sacar la calculadora. Aunque no lo admitamos seguimos pensándolo… los números no cuadran.
35. Ricardo | 1 Octubre, 2007 a las 7:19 pm
Hola.
Me gustaría pensar que algún día vamos a dejar de dudar los unos de los otros. Como dice ptqk, si ganas gano y si peredes pierdo.
Además lo que hay que perder o ganar, a ver si dejamos de verlo de un modo cuantitativo (la precariedad a veces lo pone difícil) y nos centramos en lo cualitativo y lo que tiene más que ver con la “esencia” de las cosas.
Por otra parte, también hecho en falta eso de “organizarnos” (no me atrevo a decir agruparnos o asociarnos). Por ejemplo para cosas como mantener cierta interlocución con la administración en el tema que nos ocupa actualmente en el foro.
Se da la paradoja de que actualmente soy el “representante de los artistas” en la mesa sectorial del PVC (viendo por este y otros foros en los que estoy activo últimamnete, lo distanciado que esta mi punto de vista sobre lo que puede ser el arte hoy en día, la verdad es qeu no se si soy un buen representante, pero bueno…). Llevamos varios meses trabajando sobre cuestiones menores y mayores que tienen que ver con el sector y las políticas culturales. No se si puedo decir que se ha avanzado mucho o poco. Si puedo decir que entre todos se ha hecho lo que se ha podido, creo que con la mejor intención por parte de todos los participantes (incluido por supuesto el G.V., la institución que promueve el PVC). Entre otras cosas y en realidad principalmente, se ha trabajado en definir cambios posibles a corto plazo en todo el programa de subvenciones. También se está tratando de poner en marcha procesos de trabajo para estudiar cambios más profundos en cuestiones que tienen que ver con la aplicación efectiva de las políticas culturales, medidas para fortalecer las estructuras artísticas, cuestiones fiscales, una oficina de proyectos o cuestiones relacionadas con la educación (aunque esto depende de otro departamento y parece bastante intocable o fuera de las competencias).
Se supone que a final de octubre se hará una presentación del trabajo realizado hasta el momento para tratar de buscar feedback del sector.
Sería importante que a la gente que se le invite, en medida de lo posible, acuda (ya se que todos estamos MUY CANSADOS de qeu nos tomen el pelo, pero permitidme que en mi inocencia, siga creyendo que alguna vez será de otra manera, por qué no va a ser esta vez y si es así, lo mejor es contar con opiniones y puntos de vista de quienes mejor conocen la realidad, para aportar el mayor número de visiones y matices al conjunto).
SI ALGUIEN TIENE INTERÉS EN ACUDIR QUE MANDE UN MAIL Y DENTRO DE LAS POSIBILIDADES (SOBRE TODO ESPACIALES DE LA REUNIÓN), HARÉ LO POSIBLE -SIN COMPROMISOS QUE NADIE VAYA A ECHARME LUEGO EN CARA- PARA QUE NADIE QUE QUIERA ESTAR SE QUEDE FUERA (mi mail: ricardo@amaste.com , mandadme nombre apellidos, mail y tlf de contacto))
Sobre los cambios que se pueden hacer a día de hoy, la verdad es qeu más que pensar sobre la estructura de la casa, son todo cosas que tienen que ver con el tamaño de las puertas, donde ponemos el sofá o como mucho, si tiramos o no un tabique.
Más o menos la promesa con la que trabajamos (al menos como yo lo entiendo) es que vamos a reformar la casa que tenemos, para que sea más habitable mientras proyectamos una nueva. ¿Es suficiente? Pues quizá no, pero es lo que hay y yo o me lo creo o me lo quiero creer.
Mientras tanto, creo qeu acciones como la de Los Rodríguez, suman en este proceso, evidencian a la institución que la situación está tan mal como se la contamos en las reuniones. Que no es que seamos los típicos que nos quejamos por sistema.
Otro debate más profundo podría ser sobre cómo se “paga” la cultura, quien la financia, que supone esto, la política de subvenciones frente a una política de producción, la subvención de la actividad general o por proyectos, como revierte lo subvencionado en lo público, maneras de fortalecer estructuras independientes desde la sociedad civil, alternativas a la dependencia institucional…
Un saludo
R
Espero qeu a ninguno de mis compañeros de trabajo del PVC les parezca que me estoy saltando alguna especie de código o protocolo.
36. Ptqk | 1 Octubre, 2007 a las 9:01 pm
Seguimos sumando, si os parece.
Para mí de lo que se trata es de crear capital creativo sostenible.
Me explico.
Capital creativo: podemos llamarlo tejido re-generador, en el sentido más orgánico.
Sostenible: respetuoso con el entorno, socialmente consciente.
Hay que estar en diálogo con las instituciones, claro (gracias Ritxi por la propuesta). Pero es bien sabido que las estructuras estatales ya no tienen mucho poder, y cada vez menos.
¿Donde se toman las decisiones que afectan al capital creativo? No sólo en el gobierno vasco. Y dentro de él, no sólo en el departamento de cultura. Ahora los festivales de música los hacen los departamentos de marketing de las empresas gordas. Y ahí no hay reivindaciones democráticas que valgan. Siento volver al tema del mercado pero es que me parece fundamental. Y siento mezclar el arte contemporáneo con la música (podría ser teatro o el cine). Pero se trata de políticas culturales.
Sobre todo, hay que reconquistar espacios autónomos (físicos, simbólicos, relacionales, comunicacionales -este blog va en esta dirección) que dinamicen el tejido desde abajo.
Y empezar a imaginar fórmulas de auto-gestión, que parece que nos da mucho miedo: modelos emancipados, independientes, rizomáticos (en lenguaje empresarial dicen “diversificación de riesgos” pero es lo mismo: un blanco que se mueve).
Ese es el gran reto (sí, que paguen antes las subvenciones también, pero sin capital creativo no vamos a ninguna parte).
Sé que esto excede totalmente las posibilidades del PVC en el estado actual (y en otros futuros). Pero hay que tenerlo presente.
ps_ apúntame a esa reunión de capos ritxi
prometo estarme callada
37. fito | 1 Octubre, 2007 a las 9:50 pm
Bueno, a base de calentones y frenazos también pueden pasar cosas…
Yo también quiero seguir sumando y eso que se me quedan en el tintero un montón de notas que enviar…, había para todos/as…
Estoy con Ptqk en que prefiero la reunión fuera que dentro (aunque sea virtual); prefiero que vengan a preguntarnos antes que ir nosotros /as a reclamar; prefiero que el ecosistema se regenere solo y no que se convierta en “reserva de la biosfera”…
Se agradece la propuesta, Ritxi, de veras, pero me quedo por aquí…
Luego sigo, quería disfrutar de un calentamiento creativo por una vez…
38. Natxo | 1 Octubre, 2007 a las 10:50 pm
Yo, Ritixi, también me sumo a la reunión, pero mejor desde fuera. Y quizá sea mejor virtual.
39. Iñaki Larrimbe | 2 Octubre, 2007 a las 10:11 am
Claro que hacen falta espacios. De toda índole. Y que sean reales. No fabricados. No sostenidos por subvenciones. O no sólo sostenidos por subvenciones.
Y espacios críticos. Es curioso, por ejemplo, que en Vitoria, ciudad dónde se producen cientos de actos culturales de toda índole costeados con recursos públicos no existan otros espacios -de opinión, de crítica- desde donde se valoren a éstos críticamente. Me preocupa que sean los propios periodistas los que noticien y escriban crónicas puramente descriptivas de exposiciones, festivales, etc. Para los responsables políticos y funcionarios públicos ese funcionamiento es estupendo. Consiguen una visibilidad a través de esa espectacularización de la cultura sin que nadie ponga en solfa sus actuaciones.
40. Jose Cos | 2 Octubre, 2007 a las 10:18 am
¿Opinar es no sumar?
Como no tengo tiempo o capacidad de velocidad voy todavía o quiero referirme al primer post de Izaskun. Estoy de acuerdo contigo en que se molesta quien se siente aludido…
Hace no muchos años viví en Álava, tras un proceso de Iniciativa Popular relacionado con el arte, la posterior utilización, y generación espontánea, y autoproclamada de lo que se denominaba agentes culturales válidos. La valía estaba relacionada, claro y como más tarde se evidenció con el valor de cambio y no con el valor de uso social. Creo que esas experiencias se dieron y me temo se siguen dando, al no haber estructuras válidas que controlen las idas y venidas de “los agentes” a las instituciones.
No creo que falte a nadie al decir que a mí también me parece un gesto de galería y muy medido lo realizado por Los Rodríguez. Se dice que sirve para evidenciar la situación, o evidenciar a la Institución, eso no lo tengo claro (¿A parte de decirlo en este “blog” se han utilizado los medios de comunicación para dar más efectividad a la acción?)
Ricardo, con cariño de verdad, porque me parece importante lo que estas haciendo en este no se si puedo decir “blog”. No te puedo llamar “Ritxi”, no te conozco bien. Me llama la atención el constante ronroneo y el movimiento en círculo hacia la idea de organización. ¿Tan difícil es hacer un planteamiento?
Con mirada escéptica (por favor, cámbiamela e infórmame del momento electoral) leo que eres el “representante” en el PVC… Quizás tengamos que preguntarnos si a alguno de tus compañer@ de trabajo “artistas” les parezca que nos estamos saltando alguna especie de código o protocolo.
¿Qué quiere decir hacernos fuertes como grupo para poder hacer presión…?
Evidentemente las reuniones dentro creo que son nefastas.
Tampoco me gustan las reuniones virtuales. No se puede un@ mirar a los ojos y se pierde más tiempo en desdecirse y sobre todo se pierde humanidad.
41. Iñaki Larrimbe | 2 Octubre, 2007 a las 10:27 am
A mí es que no me interesa lo más mínimo acudir a esa reunión. Pero se agradece. Bastante reuniones tenemos aquí… Y siempre llego a una conclusión: la nula influencia que tenemos para cambiar el estado de las cosas. Todo sigue igual. Porque todo funciona de la misma forma. Sólo participaré en algo en lo que yo pueda decidir. Participar es gestionar en común. Dar la opinión es, una vez más, una pérdida de tiempo. Porque opinar no es participar. Así que si trabajo, y muchas veces por la cara, en espacios como Zuloa o TMEO es porque puedo participar realmente. Si lo que quieren es una opinión, para luego hacer lo que quieran, y encima a eso le llaman participar, cuando no deja de ser “participación no vinculante” es decir “consultiva” -mero eufemismo, porque es no es participar sino aportar ideas- lo que tienen que hacer es pagar.
Un año por la cara en el Consejo de la Ciudad de Vitoria. Sin cobrar. Días de reuniones, elaboración de informes, para que después todo eso no sirva para nada. Y a eso le llaman “democracia participativa”.
42. Iñaki Larrimbe | 2 Octubre, 2007 a las 10:42 am
Aquí nadie representa a nadie. Porque nadie ha elegido a nadie para que le represente. Vuelvo a decir que es más “moderno” el grupo Eroski que la red de Museos de este santo país. O que el Guggy, Artium o Montehermoso. Si las instituciones trabajan con artistas que éstos formen un sindicato. Y que un representante sindical les represente. Pero resulta que no, que las instituciones eligen a los “representantes de los artistas”… ¿Que diríamos de un empresario que elige a un representante a dedo de entre sus trabajadores para que les represente? De risa… Una vez más el problema es de base.
43. fito | 2 Octubre, 2007 a las 11:04 am
Ah, que era un espejismo… que lo que parece que puede ser es mejor que no sea, porque algunas visiones amargas del pasado sirven para cortocircuitar iniciativas nuevas, distintas. Precisamente cuando se quiere aprender de lo que no funcionó resulta que cualquier tiempo pasado fue mejor…
A vueltas con el “gesto”, diré que sí estaba planteada una carta a los medios, distinta a la que aquí se ha publicado pero, ingenuos de nosotros, pensábamos que se podía completar con algunas propuestas o visiones aquí volcadas.
Se me hace rara (y críptica) la visión de José Cos sobre aquella experiencia en Vitoria, pero lo que más preocupa es que todavía aquellos fantasmas sirvan para dar cancha a nuevos fantasmas, que los hay…
Nuestra intención (llámese como se quiera) es precisamente de “código abierto”, no pretende una huelga ni una revolución y si aspira a una asamblea lo es con la tarea bien hecha, no con el saco de prejuicios que llevamos todos y que bloquea y enquista cualquier posibilidad de propuesta.
44. Iñaki Larrimbe | 2 Octubre, 2007 a las 1:11 pm
Bueno, Fito. Creo que todos lanzamos ideas. Algunas son puras reflexiones, otras son pataletas, y otras lloros públicos… Espero que alguna sirva para eso que dices.
Se me ocurre una actividad que tendría “corpus” expositivo. Mostrar todo lo que han hecho los subvencionados por el Gobierno Vasco el pasado curso. Zuloa está disponible.
45. Ricardo | 2 Octubre, 2007 a las 1:28 pm
Hola Jose.
Cuando decía en mi post, que paradójicamente yo era el “representante” de los arttistas, ya apuntaba que era una situación paradójica. Por la manera de llegar a serlo, por si es posible representar a lo que se supone que represento, por mi posición con respecto a lo que se supone que es el arte…
No tengo demasiado interés en capitalizar esa posición. Más bien a día de hoy lo único que me está generando es trabajo, discusiones y más de una bronca.
Sobre qué les parece a miscompaneros de trabajo artistas, pues si te soy sincero, creo que la gran mayoría o generalmente están en desacuerdo con lo que yo pueda hacer (me parece legítimo por su parte, pero trato de perder el menor tiempo posible con ellos), están demasiado ocupados con su propio yo o están ya demasiado quemados para creer en nada.
46. Iñaki Larrimbe | 2 Octubre, 2007 a las 6:49 pm
Ya sé que voy en zig-zag y escribo a mi bola. Pero ahora mismo me voy a una reunión que puede ser interesante. No por el tema. Sino por cómo se articula. Nos reunimos unas asociaciones, con miembros del Departamento de Juventud del Ayuntamiento y con una empresa elegida por todos para que haga de mediadora entre ambas partes. Es una empresa que se encarga de eso: de mediar. Nos han asegurado que lo que se decida en esa reunión, lo que decidan los colectivos, se cumplirá. Nos lo ha asegurado la empresa. Y el propio ayuntamiento.
47. natxo | 2 Octubre, 2007 a las 7:04 pm
Larry,
Precisamente, en las instituciones culturales lo que falta es un dispositivo mediador entre el administrador y el administrado. (Esquema que, por otro lado, refleja una grave falta de horizontalidad en todo el sistema.) Y utilizan convocatorias y cosas por el estilo como pantalla protectora, de tal modo que las necesidades, reclamaciones, etc., en este caso de los artistas, se diluyen en el tiempo perdidos entre plazos insostenibles, justificaciones, etc. Quizá una reclamación oportuna sería la optimización de las convocatorias pero también serían necesarios “mecanismos” o “protocolos” complementarios, más dinámicos y flexibles para atender aquellas necesidades cambiantes o fomentar estructuras y proyectos más estables.
48. fito | 2 Octubre, 2007 a las 8:30 pm
Precisamente (es casualidad !) he estado hoy mirando algunas fórmulas con capacidad de concitar aquellas ideas que vayan en el mismo rumbo aunque vengan de “contrarios”. Son fórmulas que se aplican en entornos empresariales e incluso entre asociaciones vecinales, comunidades, etc…
Me niego a pensar que “no hay manera de entenderse”…
Espero tener algo más concreto próximamente.
Mientras podemos seguir insultándonos tranquilamente
49. Iñaki Larrimbe | 3 Octubre, 2007 a las 1:02 am
Fito, Natxo…
No ha estado mal la reunión de hoy. La verdad es que yo he ido como mero oyente, porque no podía incorporarme a los grupos de trabajo desde el comienzo de la sesión. Porque las sesiones son bastante largas. Mi idea era no interferir. Estoy metido un poco en ese lío porque hice alguna contribución desde Atiza (Asociación de dibujantes de cómic Atiza) para elaborar el marco de trabajo de esas reuniones -por el morro… me interesaba ver funcionar ese asunto por varias razones- y para elegir un método de trabajo. Por eso conozco a esa empresa. No voy a hablaros del tema concreto tratado en estas reuniones. Os puedo matar de tedio… Aunque el asunto, muy por encima, es que quieren que un programa del servicio de juventud municipal sea gestionado por asociaciones juveniles. Es decir: por los propios destinatarios de ese programa. Desde el servicio de juventud están interesados en algo así. Se trata de crear un espacio participativo y autogestionado. Un programa hecho por y para los jóvenes. No hay muchos antecedentes por aquí de algo similar. De ahí mi curiosidad.
Creo que puede ser interesante quedar con los miembros de la empresa. O animarles a que nos cuenten aquí su experiencia. Más que nada para intercambiar puntos de vista y para que nos hablen de sus trabajos. Ellos provienen del mundo asociativo. Y trabajan -ahora ya como empresa- de mediadores entre diversos sectores privados y publicos. Siempre entre asociaciones de vecinos, comerciantes… por una parte, y en por otra, la institución. En fin, es otra idea…
50. Jose Cos | 3 Octubre, 2007 a las 11:43 am
Yo voy todavía por el post 43 y por el 45
Me gusta tu respuesta Ricardo. Ya te he dicho que valoro muy positivamente tu iniciativa en este blog. No se hasta dónde va a llegar. Seguramente serías la persona representante más adecuada en ese PVC (que por cierto, me suena a algo de plástico, je, je), pero ya sabes…Entiendo que en ocasiones, con una visión posiblemente corporativista y “para que esto se mueva…” uno… adopta… papeles…de representación. Pero el arte (superestructura y siempre lo es) no está separado de la política.
¿Qué estructura de representación? Creo que puedo decir o pedir-te, Ricardo, que introduzcas ese debate, pues si he entendido algo de lo que dice Moraza es, que para realizar un planteamiento dentro de la escena del arte (o cultura) contemporánea, primero se tiene que ser aceptado por.
Fito, de entre los Rodríguez, creo que son numerosos en Álava, eres el que más respeto me merece, así que no te enfades conmigo. Olvídate (tú, y precisamente tú, pero nadie más que tú) de lo que he dicho en el anterior post.
Que de “código abierto” la propuesta, bien. Que si se aspira a una asamblea lo es con la tarea bien hecha, bien también ¿no? Espero que todo esto (la tarea) no termine con los famosos “intermediarios” (tiemblo y más cuando todo esto se puede configurar en empresa) y que todo ello posibilite mucho más la (dato del periodo) AUSENCIA DE POLITICAS PÚBLICAS (de las estructuras políticas públicas) CONTROLABLES (por l@s artistas y l@s ciudadanit@s de a pie) que deliberadamente practica la corriente neoliberal de la cultura.
51. Natxo | 3 Octubre, 2007 a las 9:05 pm
Estimado Jose Cos,
Fantástica esta estrategia tuya de “sumar” aireando antiguos “fantasmas”, sobre todo si tiene que ver con rollos personales que no sé si pintan mucho aquí. ¿A qué viene esto?
Si crees que de verdad es interesante, aquí mismo en otro tema de debate, puedes contar a todo el mundo de qué hablas (incluido al resto de los muchos Rodríguez que no acabamos de enterarnos) y si no, quizá podrías devolverlo al terreno de lo personal de donde no debería haber salido.
52. Jose Cos | 4 Octubre, 2007 a las 11:57 am
Parece ser que toda lectura es relativa y que el significado es construido por el lector tanto como por el autor.
Fito, yo, como sabes, en un encuentro casual y en breves momentos, te he quitado todos los fantasmas de golpe para que pudieras leer claramente. ¿Ves como lo de mirarse a los ojos, presionar un brazo levemente o el lenguaje gestual inmediato es mas completo, pone más en juego las percepciones necesarias. ¿ VES (O PeRcIBeS) cómo la puesta en juego de las RELACIONES INTERMODALES completa más los significados que el post, por muy escrito e iluminado brillantemente que esté, en una fría, plana y bidimensional pantalla plana?.
¿Te has dado cuenta?. ¿Percibes cómo cuando se hacen referencia a las relaciones de intermediación y se contextualizan, aunque sean en un pasado inmediato, se llevan o se entienden siempre como un insulto o al conflictivo terreno de lo personal, en lugar de servir para analizar la estructura, o la actuación de la propia representación?. Quizás los fantasmas se encuentren en que”a lo peor” se juega con excesivo riesgo y se corre el peligro de establecer relaciones o intereses personales y no de representación. Por si no había quedado claro. Y ese no es “tú” caso.
¿Entiendes porqué me dan terror los “intermediarios” y los “agentes” de cultura?.
Pero quiero abandonar la zona de debate-confrontación (aunque histórica y contextual, ya que genera muchas susceptibilidades, o sea, que está viva) para incorporarme como dice Ricardo a la “esencia” de las cosas, si es posible.
Fito, con cariño. Espero, con interés, que viertas aquí y próximamente esas fórmulas “de contrarios” con capacidad de concitar soluciones. Pero ya sabes, al enemigo ni agua.
De paso pido disculpas, si es que he entretenido la posibilidad sobre el debate acerca de:
¿Interesa una estructura de representación efectiva?
Se planteaban en anteriores post varias apreciaciones (me interesan mucho por ejemplo las de Ptqk):
Crear capital creativo SOSTENIBLE
¿Donde se toman las decisiones que afectan al capital creativo?
¿Diálogo con las instituciones?
Las estructuras estatales ya no tienen mucho poder, y cada vez menos.
Sin embargo, yo constato y quiero combatir, ya que me parece regresivo, la AUSENCIA DE POLITICAS PÚBLICAS (de las estructuras políticas públicas) Y que además esas políticas públicas escritas en programas sean CONTROLABLES
¡Departamentos de marketing de las empresas gordas! ¿ A ver,…a ver?
Autogestión. Bueno….
Estoy convencido de que para hablar con verdadera eficacia en la representación u organización para dialogar con las instituciones hay que partir de las experiencias que no han funcionado y que nunca se deberían volver a repetir.
53. Natxo | 4 Octubre, 2007 a las 12:12 pm
Ya veo. Tirar unas piedras y esconder la mano. Un par de balones fuera y a seguir. No entiendo nada, pero sí, SIGAMOS….. (a pesar del ruido)
54. fito | 4 Octubre, 2007 a las 4:07 pm
Tendría que puntualizar ahora que a pesar del leve apretón de brazo y algunas entrecortadas palabras sigo sin entender ciertos recelos, comentarios, actitudes?
O debería pasar de todo, pasar del ruido e intentar volver al tema?
Ni una cosa ni otra?
No quisiera robar demasiada atención, no tengo esas fórmulas mágicas, sino que sigo y sigo pensando en cómo articular esos elementos que permiten la fórmula… Lo sigo intentando, pero este también es el lugar de traer ideas…
Mientras, permitidme (ya que estamos en este “aparte” que nos deja el nuevo post) que haga tres preguntas muy muy ingenuas:
- Existe realmente una necesidad de representación en la comunidad artística?
- Si la respuesta es negativa: deberíamos preguntar por qué?
- Si la respuesta es positiva: deberíamos preguntar por qué y para qué?
55. fito | 5 Octubre, 2007 a las 10:37 am
Si hubiera 5 (vamos a poner 5) respuestas a mi anterior comentario, entenderé que -quizá- sería bueno seguir lanzando preguntas y profundizar en esas fórmulas…, de otra manera no.
Entiendo que 5 es el número de personas que han estado escribiendo últimamente por aquí, por eso marco esta cifra
Alguien piensa que deben ser más ? o menos? (y ya hay otra pregunta)
56. Natxo | 5 Octubre, 2007 a las 10:40 am
El tema de la representación siempre es complejo y no creo que sea fundamental. Creo que es más inetresante hablar en términos de interlocución, colectiva si se quiere. Una interlocución multidireccional. Cuando las insitituciones necesitan, como en el caso del PVC, hablar a una comunidad no existen interlocutores y se improvisa. Lo mismo en la otra dirección, cuando desde “los trabajadores” del arte se reclama algo es difícil vehicularlo por lo dispersa de la comunidad.
Ha habido intentos con más o menos éxito: EAE, Mediaz, Plataforma Amárica, etc. que en cierta medida dejan patente esa necesidad.
Y ahí es cuando surge el problema de si esa interlocución es (¿debe ser?) representativa.
57. Jose Cos | 5 Octubre, 2007 a las 12:02 pm
(¿Hay que aplaudir cuando se cuentan o escenifican gestos para la galería?)
( ¿Aprovechando, que como ha habido un artículo -el de Moraza escrito por Ricardo- que suscitó 162 post, pues voy y cuento lo mío?)
Lo siento, pero para mí se ha puesto demasiado extremo todo esto. Me voy a bajar de esta historia. ¡Pero hay cosas que ve casi todo el mundo!
Mira, estimado Fito, no he sido yo el que ha dicho que traería aquí fórmulas o ideas con capacidad para concitar entendimientos. Has sido tú quien ha planteado eso de que estabas concretando algo y que lo traerías elaborado, que incluso eran ideas de “contrarios”
Bien, adelante. Elabóralo y tráelo Pero opino que no se si es un buen método después decir: que pasas a los demás la pelota.
Pero así y todo, adelante.
¿Hay algo nuevo qué decir?
¿Vamos a estar haciendo eternamente preguntas para edificar un modelo de representación?
¿Hay algo que decir? Que conste que con el sistema de pregunta a lo mejor comienza un
“método-código-abierto” y vamos solucionando problemas históricos
Fito, yo voy a contestar, eso si, de manera escueta e intentaré clara.
A la primera pregunta que hacías: SÍ
A la tercera lo voy a hacer desde la perspectiva de entender el arte como una producción social. Al artista como un productor-ra y a su obra como una producción localizada
e inter-dependiente de las obras de l@s demás (incluyendo al resto de l@s artistas)
Desde esa perspectiva, y entendiendo que las personas-sujetos (artistas) se constituyen no individualmente, sino sometidos o constituidos por procesos sociales, económicos o ideológicos, creo que respondo a tu pregunta: para crecer como productores y como personas.
Pero todo esto no nos soluciona las formas que deben tener las estructuras de representación, ni los programas inmediatos.
No somos diferentes a los demás sectores de la producción social. Seremos menos productores (más románticos) y más débiles si improvisamos las interlocuciones.
A la pregunta del post 55 no estoy capacitado para contestarla, aunque me parece un poco excluyente y antidemocrática.
58. fito | 5 Octubre, 2007 a las 1:17 pm
van 2 respuestas
59. fito | 5 Octubre, 2007 a las 1:27 pm
Perdón, decía que van 2 respuestas y precisamente de lo que podríamos decir “contrarios”, no? y parece que de las dos se puede extraer algo conjunto, que la una no anula a la otra, no?
Bueno, pues ya funciona la cosa… no es todo tan excluyente y de lo de antidemocrático… buf, eso ya lo dejamos para otra….
pero vamos , que sin querer también se hace… como se puede ver…
60. iskaskun | 5 Octubre, 2007 a las 2:36 pm
UN INCISO:
A cuenta con la reunión: Yo ya he enviado mis datos a Ricardo y manifestado mi interés en conocer ese estado de la cuestión actual del PVC, pero de cuerpo presente y como parte activa de ESPACIO ABISAL pudiendo intercambiarme por cualquiera de mis compañeros de la Asociación si alguien se ofrece. No pretendo quitar protagonismo a nadie, tranquilos, lo que me parece importante es verse las caras y sólo considero que he vivido situaciones reales como artista y como gestora que pueden clarificar algunos puntos que se han planteando aquí. Me parece que hay que empezar por ser honestos desde postulados de base. Tras esto tengo la intención de diluirme una vez más y dejaros tranquilos en vuestras deliberaciones. A lo hecho pecho, si os molesta el ruido no hagáis un foro abierto, seguid deliberando entre vosotros. Quien no quiera entender mi explosión corrosiva que no lo haga, me importa bien poco su falta de empatía que por otro lado es perfectamente comprensible cuando se bucea en la más pura teoría abstracta… desde la caverna platónica.
Lo virtual conlleva muchos riesgos, entre ellos esa planitud del medio de la que hablaís que hace olvidar que quien escribe también vive en el mundo físico, porque esto no es más que el reflejo del único mundo en el que estamos y no otro mundo nuevo paralelo al físico. Eso sí, este es descarnado e hiriente pero ratifico: es sólo un espejo vivo que nos devuelve una imagen bien desagradable.
Gracias a los que mantenéis a duras penas una actitud positiva. El debate debería poder acoger a todos y que sepáis que hay mucha gente que os lee sin atreverse a manifestarse. Qué triste.
61. rub | 5 Octubre, 2007 a las 9:21 pm
la leche!, que animados os veo por aquí. Bueno, sé que llego tarde y que redundaré sobre lo repetido, pero como la cosa va de gestos, voy a mover la muñeca. Las fantochadas para la galería y todas esas piruetas comentadas sólo las realizan quienes las pueden capitalizar. No es el caso de Fundación Rodríguez…las acciones se leen en su contexto, y éste obviamente viene marcado por quien lo realiza. Apoyo total a la decisión y, como diría Marzo…no me vengais ahora con “no morderás la mano de quien te da de comer”, no me jodas.
Por cierto Fito, el tema este de los ontrarios me tiene intrigado..el caminar juntos al consenso siendo constituyentes del disenso es de lo más excitante que he oído en tiempo. Pásalo!
62. Ptqk | 6 Octubre, 2007 a las 7:00 pm
Esto ya está tomando un tono eyaculatorio total. El Cos y los Rodriguez por favor chicos: no sabemos de qué estais hablando. Ya la participación es baja y si empezamos con alusiones veladas, será peor. Vale que tengais necesidad de responderos pero ¿por qué no os haceis una cita desnudos -como Ricardo y Galder en su día- y os reconciliais, os partís la cara o lo que proceda?
O sino, explicadlo a los demás y así podemos apuntarnos a la pelea 
[valgan los emoticons como guiños y apretones de brazos por favor]
Yo me quedo con las preguntas de Fito:
“Existe realmente una necesidad de representación en la comunidad artística?”
y pregunto también:
¿Qué es la comunidad artística?
¿Sólo la del “arte contemporáneo”? Insisto, estamos hablando de políticas CULTURALES, y dentro hay muchas prácticas. ¿Nos estamos olvidando de los creadores de teatro, danza música, literatura, cine? ¿Existen canales de comunicación inter-disciplinares para tenerlos en cuenta en una hipotética mesa de representación?
¿Y qué tipo de representación?
Igual para ir a hablar del Plan Vasco de Cultura se puede constituir algo así como un grupo de diálogo con las instituciones. Pero no tiene por qué tener carácter permanente ni asumir esa representación fuera de ese contexto bien acotado.
Vale, pongamos que esa representación de la comunidad del arte contempoáneo es necesaria.
¿Y es lo más necesario?
Yo creo que hay otras prioridades. Más bien, otras maneras de “hacer comunidad”. Viendo la falta de solidaridad (bonita palabra, ya no la usamos nunca) que se manifiesta en las discusiones de este post, a mi no me parece que esté el terreno abonado como para formalizar nada. Hay mucho que hacer pero más en lo informal, lo cotidiano (ya lo he dicho: comment #36 ).
Más importante me parece la otra pregunta:
“5 es el número de personas que han estado escribiendo últimamente por aquí.
Alguien piensa que deben ser más ? o menos?”
Pues muchas más. ¿Qué comunidad se puede constituir con tan poco espíritu colectivo? Este es un problema mucho más grave que las decepcionantes políticas del gobierno vasco.
¿Y porqué escribimos tan pocos?
¿Endogamia? como ya se ha dicho aqui, dificulta bastante la toma de posición sincera
¿pánico escénico? viniendo de una comunidad artistica, seria preocupante tambien
¿falta de cultura participativa? pues menudos interlocutores y representantes que vamos a ser….
Todas ellas, cuestiones que habria que afrontar si fantaseamos con algun tipo de instancia representativa.
63. Galder Reguera | 7 Octubre, 2007 a las 12:22 am
Bueno, llevo tiempo sin acercarme por aquí. Ha sido debido a la carga de trabajo, no a la falta de interés con el debate. Muy rápidamente, quería comentar dos cosas. Primero agradecer el gesto a Ricardo de invitar a quien quiera a esa sesión… y rechazar amablemente la invitación. Probablemente, ya poco podríamos aportar. De todas maneras, habla mucho y bien de él ese comentario.
También quiero dar mi opinión sobre la pregunta de Fito de si existe realmente una representación de la comunidad artística.
Lo primero que habríamos de preguntarnos es qué entendemos por “comunidad artística”. En esa categoría caben conceptos muy amplios que probablemente no entendamos con necesidad de representación. Por ejemplo, el público. ¿Tiene opinión y voto el público en algo de lo que es fundamental actor? ¿Habría que tener en cuenta los intereses del principal “usuario” del arte a la hora de trazar planes políticos sobre el devenir del arte?
Por otro lado, creo que los intereses de otros actores de esa comunidad no confluyen. Crítica, comisarios, galeristas y artistas son universos más distantes de lo que en principio estamos dispuestos a aceptar.
Finalmente, habría que preguntarse ante quién es necesaria la representación. Si hablamos exclusivamente de las instrucciones… pues probablemente sí. Quizá a esto se refiere Natxo con lo de “interlocución”. Hay que plantearse quién está delante para establecer los modos y temas del debate. En ese sentido, también es probable que para plantear un debate serio fuera necesaria la creación de varios grupos de representatividad, tantos como diferentes anhelos e intereses tienen los artistas. “Artista” es un concepto muy amplio, en el que cabe casi cualquier cosa. No sé si son los mismos intereses los de un pintor –en el sentido más clásico del término- que los de un artista-social del tipo de los que hoy en día están tan en boga. No lo sé, sinceramente, pero tiendo a sospechar que no. Creo que en una mesa plural deberían estar representados diferentes modos de ver el tema del arte. No sería un diálogo en una sóla dirección artistas-instituciones, sino que habría más de una e interesante confrontación entre artistas.
Esto último tiene mucho que ver con una idea más adecuada de la historia del arte. ¿Quién de nosotros se cree que hoy somos capaces de saber el mejor camino para el arte futuro? Nadie lo supo en épocas anteriores, nadie supo vaticinar los posteriores caminos que el arte recorrió. Probablemente hoy no tengamos ni idea de cómo será el arte del mañana –que ya se está haciendo hoy. Quien trace planes a futuro debería ser muy consciente de lo parcial y limitado de su perspectiva y, en consecuencia, no cerrar ninguna vía. Dejar todos los caminos abiertos.
64. Ricardo | 7 Octubre, 2007 a las 1:31 pm
El escuchar entre el ruido, el encuentro de contrarios, el discrepar (a poder ser desde el respeto y sin revanchismos), el no tener miedo al debate público, que se pongan en cuestión nuestras propias opiniones, el arriesgarnos a fracasar completamente… Es un ejercicio casi siempre duro, desesperante y complejo, pero creo que hay que hacerlo.
65. Jose Cos | 8 Octubre, 2007 a las 10:59 am
Hoy tengo poco tiempo, lo siento.
Encantado de que haya más de cinco y que se sumen muchos mas.
Se pregunta Galder Reguera
¿Habría que tener en cuenta los intereses del principal “usuario” del arte a la hora de trazar planes políticos sobre el devenir del arte? Yo creo que sí. Pero voy a explicarme un poco más.
(Un previo: yo, no hablo de arte en general. Solo hablo en clave de arte contemporáneo y de creaciones plásticas) Desde esta clave contemporánea, se suele dar que el -la usuari@ muchas veces no pasa de confundirse con los propios emisor@s o productor@s. Pero así y todo, ante la pregunta de “¿si hay que tener en cuenta los intereses del usuario?” yo creo que hay que decir que sí. Y más todavía, cuando lo que se pretende como dices en la pregunta es “trazar planes políticos” ya que ello nos lleva, en la vertiente mas socialmente constructiva (si trazo planes políticos es para alguien o para algo) a la idea de rex publica = cosa pública. Observa que la “cosa pública” nos lleva o lleva implícito, a su vez, al problema de la representación.
Sin embargo quiero llamar la atención sobre la pregunta que realizaba Fito ¿Existe realmente una necesidad de representación en la comunidad artística? Yo creo, como ya he dicho en un anterior post, que sí. Pero no solamente para representar (que en el debate sobre el modelo, las estructuras de representación pueden ser múltiples y muy diferentes) sino para establecer y/o hacer evidente y regenerar las ausencias de políticas públicas desde la idea de “rex pública”
Evidentemente, luego y también desde la idea de “cosa pública” está la idea de participación y de cómo ésta se realiza, pero ese es un problema hoy desgraciadamente más lejano.
66. Iñaki Larrimbe | 12 Octubre, 2007 a las 3:16 pm
He participado en un montón de aventuras. Y de desventuras. Muchas de ellas compartidas. Muchas de ellas emprendidas con el ingenuo propósito de intentar cambiar un poco, para mejor, el panorama cultural próximo. Para hacerlo más participativo, más divertido. Y el otro día le comentaba a un compañero de esas aventuras y desventuras que después de veinte años dando el turre, me daba la impresión de que no habíamos conseguido cambiar nada. Nunca tantos habíamos trabajado tanto por tan poco y para conseguir… nada. “Partiendo de la nada hemos alcanzado las más altas cotas de la miseria”, diría Groucho Marx. Porque con la creación del colectivo Plataforma Amárica no logramos que la sala Amárica no cerrase sus puertas. Y con la participación en el Consejo Social de la Ciudad, después de elaborar informes, reunirnos un montón de veces -y todo por la patilla- no conseguimos que los propios políticos que nos convocaron nos hicieran el más mínimo caso. A mí se me quedó cara de tonto. Y a otros, a los que nos llamaron, de listos.
Conclusión: las instituciones son impermeables a lo que los agentes culturales y sociales de la ciudad puedan querer aportar. Cuando te convocan es para tirarse el moco de lo abiertos que son. Se sacan la foto contigo y a correr. Parece ser que para cambiar algo tienes que forma parte de la propia estructura institucional. Opositar, obtener un contrato, un salario para tener voz y voto. No existe la democracia participativa. Puedes llevar veinte años en la carretera –en la de la cultura- que llega un nuevo concejal, diputado o gestor cultural, recién salido de fábrica, y pasará en moto de lo que le puedas sugerir. A los cinco minutos de ocupar su sillón ergonómico ya piensa que lo sabe todo. Aunque dirá públicamente que escucha a los artistas. Y que, por lo tanto, permite que éstos participen. Palabras y titulares.
Si quieren hablar de participación real, señores y señoras, compartan la gestión de recursos e infraestructuras. Porque participar es construir en común. Participar en hacer y gestionar entre todos. Que se creen en Artium (Diputación), Krea (Caja Vital) y Montehermoso (Ayuntamiento) sendos consejos en los que estén presentes las fuerzas vivas de la ciudad. Con su voz y con su voto. Incluso que en dichos consejos esté presente el propio público, el propio usuario. Porque si tanto piensan en el público dejen que éste participe. Eso sí es hablar, escuchar, dialogar. Lo demás… está de más y rima. Si quieren centros culturales contemporáneos y participativos sean contemporáneos y participativos en la gestión de éstos.
Y hablo de todo esto porque estos días hemos visto en la prensa a los directores de Krea, Artium y Montehermoso. La foto: tres cabezas para tres proyectos. Cuando deberían de ser trescientas cabezas para tres proyectos. Esa sí es una buena foto.
(Extraído del Diario de Noticias de Álava de hoy. )